Sábado 25 de Enero de 2020
No sin antes desearles a todos un venturoso año en este 2020 que transita su cíclico reinado en el antiguo andar del mundo, quiero decir que la sección "Cartas de lectores" de La Capital y de la mayoría de los diarios en su edición impresa es un canal de expresión muy valioso para quienes no siendo periodistas profesionales queremos manifestar nuestra opinión sobre diversos temas. Permanentemente surgen cuestiones políticas, técnicas, económicas, viales, educacionales, sanitarias, hídricas, ecológicas, deportivas, sociales, municipales, provinciales y nacionales, entre otras, sobre las que nos interesa expresar críticas, beneplácito o sugerencias. Y para ello contamos con la tradicional sección "Cartas de lectores", porque pasará desapercibido el comentario escrito en una página o en un blog que hayamos creado en internet sin haber implementado la imprescindible publicidad. Tengo entendido que cada día llegan numerosas cartas a la redacción del diario, por lo que determinar las que serán publicadas debe ser una tarea realmente compleja. Por ello, siempre conviene no perder de vista el hecho de que cuando le enviamos un artículo, debemos considerar que no es el único que reciben y que en consecuencia no siempre podrá ser publicado. De manera que al ver nuestras notas en la sección nos sentimos felices y nos invade una grata sensación de agradecimiento.
Sólo para recaudar
Este verano decidimos vacacionar en familia en la provincia de Córdoba. Recién comenzando el viaje, en la autopista Rosario-Córdoba, a la altura de la localidad de General Roca, nos detuvieron dos inspectores de Tránsito. Nosotros viajamos con los chicos, cada uno en su silla, los cuatro con el cinturón de seguridad, todos los papeles del automóvil al día, y las luces LDR reglamentarias encendidas. No comprendíamos el motivo, pero allí estábamos parados esperando que nos explicaran por qué nos habían detenido. Resulta ser que únicamente en la provincia de Córdoba, la nueva ley de Tránsito nacional sobre la legalización de las luces LDR se contradice con la ley provincial, que afirma que los vehículos deben circular con las luces bajas encendidas sin excepción. Por supuesto, uno no estudia las leyes de tránsito provinciales cada vez que viaja fuera de su ciudad, por lo que pensamos que el inspector nos estaba haciendo una advertencia. Sin embargo, y para nuestra desagradable sorpresa, directamente nos multaron por el valor de 6.000 pesos. Realmente no veo otro motivo que no sea recaudatorio. Sin mencionar el maltrato recibido por parte de los inspectores que no me querían mostrar sus placas ni decirme sus nombres. Hasta me pidieron descender del vehículo como si hubiésemos cometido un delito. Desafortunadamente voy a tener que abonar esta multa, pero quisiera al menos advertir a otros conductores para que no caigan en esta trampa y no permitan que la codicia provincial les empañe las vacaciones.
Una injusticia con la oblea del GNC
Esta carta tiene la intención de solicitarles que por favor hagan una nota o algún informe sobre la injusticia que es tener que volver a pagar la oblea de GNC porque, por ley, debe estar adherida al parabrisas de los vehículos y al romperse éste no hay posibilidad de que sea restituida en reemplazo, teniendo que abonar el total del valor. No se entiende qué tiene que ver una cosa con la otra. La oblea debería ir adherida en un lugar visible cercano a la boca de ingreso del gas al tanque, o ser reemplazada gratuitamente al romperse o averiarse el lugar en donde estaba adherida.