Una propuesta sobre Pami
A pesar de las normas vigentes, si los familiares de un afiliado al Pami fallecido no cuentan con 1.000 pesos para el servicio fúnebre no pueden realizarlo porque el reintegro de la Ansés demora meses. Quiero proponer a las autoridades y legisladores un sistema para el pago de ese subsidio...

Domingo 24 de Agosto de 2008

A pesar de las normas vigentes, si los familiares de un afiliado al Pami fallecido no cuentan con 1.000 pesos para el servicio fúnebre no pueden realizarlo porque el reintegro de la Ansés demora meses. Quiero proponer a las autoridades y legisladores un sistema para el pago de ese subsidio, en el que intervendrían la propia obra social, el Banco Nación y la Ansés. Una vez que se produjo el fallecimiento, el familiar que concurra al Pami para tramitar el subsidio deberá llevar la partida de defunción debidamente certificada por el médico interviniente. Pami, una vez chequeados los datos correspondientes al afiliado fallecido, extenderá por triplicado lo que llamaré un cheque de servicio fúnebre con el detalle al dorso de las cocherías habilitadas, el domicilio y teléfono. Una copia se la reservará el Pami y las otras dos serán endosadas por quien represente al afiliado fallecido a favor de la cochería que realice el servicio, instrumento de cobro que le servirá a la misma para ser depositado en el banco con el que opere. Luego, en el canje bancario, el Banco Nación, al instituirse como entidad pagadora, elevará los antecedentes a la Ansés, organismo con el que se hará un convenio para la ejecución de esta modalidad de pago. Con el propósito de que el sepelio sea un servicio digno, el monto del subsidio debe ser móvil. Los 1.000 pesos a mayo de 2006 establecido en el Decreto 599/06 equivaldrían a 1.870 en relación a la jubilación mínima vigente a mayo de 2008. No debemos permitir en el futuro la humillación que debieron soportar familiares de una afiliada al Pami fallecida a los 90 años, que 24 horas después de su deceso no podían darle sepultura por falta de dinero y porque el reintegro de la obra social demora meses, y recién pudieron hacerlo por la piedad de una cochería (La Capital del 30 de julio de 2008). Los legisladores podrían asumir la iniciativa de elaborar un proyecto que incluya éste y todos los otros problemas que experimenta al Pami, la obra social más grande de Sudamérica.
I. Raúl Sauqué