Cartas de lectores

Una pregunta de otros tiempos

¿Qué querés ser cuando seas grande? Era la pregunta casi obligada que me hacían algunos adultos en mi niñez.

Jueves 23 de Agosto de 2018

¿Qué querés ser cuando seas grande? Era la pregunta casi obligada que me hacían algunos adultos en mi niñez. La verdad es que no lo sabía, pero imaginaba que iba a ser algo lindo y grandioso. No tenía en mi mente ser profesional de nada, simplemente pensaba en que iba a ser feliz y que las preocupaciones no existirían. Hoy a casi mis 50 años, la realidad es totalmente diferente a lo que tenía planeado en aquellas épocas (aunque muchos dirán ¡claro!) ya que las responsabilidades empiezan a hacer su trabajo y nos van quitando ilusiones de a poco. El problema está, es que en este país, a la idea que tienen la mayoría de los niños de otras latitudes, simplemente se las recortan aún mas. En la mía tuve que soportar militares que me asustaban cada vez que los veía en la calle, simulacros de ataques aéreos incluyendo apagones, ayuda a pobres soldados escribiéndoles una carta junto a un chocolate, inflaciones, devaluaciones; y más acá soportar matones pseudo defensores de los trabajadores. Asaltos, bolsos, carpetas, presidentes corruptos, inútiles, tratándose de verse rivales cuando todos juegan en el mismo equipo. Me toca ver la triste realidad del presente, de la poca cultura que nos va quedando, del respeto que se está perdiendo, del esfuerzo sobrehumano que tiene que hacer la gente que quiere salir adelante y tratar de calmar a aquel niño que alguna vez fue, y que nos mira como diciendo, ¿para cuándo? A los niños de mi país ya no se le debería preguntar nunca más qué quisiera ser cuando sea grande. Directamente, hay que inculcarles el estudio y el respeto. Tenemos que ser conscientes de que aunque no lo vayamos a ver, en ellos está el verdadero cambio.

Daniel Torchio
DNI 20.612.242
dtorchio1@yahoo.com.ar


Los cuadernos y el Papa Francisco

El 26 de octubre de 2017 se publicó en este diario una carta de mi autoría, que refería al encuentro de la Comunidad del Pontificio Colegio Pío Brasileño de Roma, celebrado el 21 del mismo mes. Allí, el Papa Francisco reclamó la necesidad de un clero "unido, fraterno y solidario" (sic) en Brasil, frente a la "escandalosa corrupción" (sic) que vivía dicho país. En mi carta agregué "¿Y por casa cómo andamos?". Ante el silencio del Papa frente al tema de los cuadernos, que cada uno saque sus propias conclusiones.

Roberto Meneghini
DNI 6.069.678


Una frase vigente de Gandhi

"En la Tierra hay de todo para toda la raza humana, pero no lo suficiente para la avaricia de unos pocos". No sólo son los que aparecen ahora en la palestra, están los que operan en las sombras y que se han alimentado como carroñeros; también ahora nos explicamos de dónde salen los recursos dinerarios para sostener la propaganda maliciosa y los circos que montan. Si la "mani pulite" es en serio, por error o por omisión, debemos todos hacer un análisis retrospectivo y también cargo de nuestra cuota culpa al menos por ser indiferentes. Llamar las cosas por su nombre, siempre apelamos al eufemismo para desvirtuar la realidad. Lo verdadero es que este país es maravilloso y llegó el momento histórico de hacer un torniquete a semejante hemorragia, y más que el efecto bisagra debería ser el efecto "traba y expulsión" de tan nefastos individuos condenándolos socialmente.

Roberto Rubén Sánchez
DNI 8.634.022


Les sobra brío pero les falta cabeza

Seguramente en un "ser político" algunas licencias a la coherencia le sean permitidas. En el afán de obtener, retener o recuperar el poder sobre sus pares poco parece importar alguna coincidencia entre lo enunciado y lo hecho, y menos aún entre lo que es y lo que aparenta. De eso se trata la política, dirán algunos, del arte de fingir mintiendo al punto de volver real una fantasía y poderoso a un mero ilusionista. Pero cuando un conteo de vidas perdidas comienza a ser la bandera de un reclamo, de un derecho que otorgado acelerará de una forma u otra ese conteo, y cuando la enorme masa que exige ese derecho se olvida que usar toda su fuerza y número en evitar más muertes hoy con los recursos que tienen en mano es posible; y que una vez contenida esa avalancha de "emergencias sanitarias" se puede seguir luchando por lo que se cree; entonces el "ser político" aplasta al "ser racional" que debería regirlo. Da la impresión que a esa "marea verde" le sobra brío pero le falta cabeza.

Karina Zerillo Cazzaro
DNI 21.653.863


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