Cartas de lectores

Una inesperada sorpresa

Al promediar mis 84 años estimé necesario no manejar más un automóvil.

Miércoles 26 de Junio de 2019

Al promediar mis 84 años estimé necesario no manejar más un automóvil. Cuando venció el registro de conductor me deshice del vehículo, adquirí una tarjeta Movi y me convertí en pasajero novato del transporte colectivo. Desde ese entonces hasta la actualidad descubrí varias sorpresas: los conductores son atentos con los pasajeros, responden a todas las preguntas y son muy profesionales en el manejo de estos ómnibus de gran porte. Los pasajeros cumplen adecuadamente su rol, nadie se molesta con otro, aceptan las disposiciones para ubicarse correctamente. Los jóvenes ofrecen sus asientos a los mayores y/o personas con dificultad de movimientos. Las unidades son realmente nuevas, poseen cajas automáticas de cambios, suspensión neumática, ambientes climatizados. Entiendo que hay quejas presentadas por usuarios respecto al sistema: tarifas caras, frecuencias irregulares, cambios de recorridos, falta de coches en algunas zonas. La Municipalidad deberá dar solución a estos problemas que necesitan tratamiento. Honestamente, no tengo críticas sustanciosas que endilgarle al sistema actual. Como toda persona mayor, tiendo a compararlo con el servicio que teníamos en la década del sesenta. Viejos ómnibus destartalados con motor interno a los que se les quitaban piezas para copiarlas y agregarlas en otro ómnibus descompuesto, tranvías ruidosos, lentos, fríos. No había seguridad en horarios ni recorridos debido a la falta de unidades. En fin, todo pasó al recuerdo. Lo que más disfruto ahora es el sentirme acompañado por gente que crea un ambiente solidario y respetuoso durante la pequeña aventura que significa viajar en un transporte colectivo.

Rubén Mario Baremberg

DNI 6.012.531

Respuesta a una carta de lectores

En respuesta a la carta del señor Juan Carlos Bressan, titulada "¿Tiene amnesia o está gagá? (III)", publicada el último sábado, en la que me trata de ignorante o supone que vengo "de otro país", sólo por permitirme dudar de la confiabilidad y honestidad de quienes tienen la responsabilidad de investigar y condenar casos de corrupción, además de rechazar cuestionamientos contra el ex juez Zaffaroni, a quien se lo critica por su "garantismo". Le digo que lejos de injuriarlo a usted, reconozco y elogio el elevado conocimiento que ha demostrado tener en temas como el derecho penal, que supera al del propio Zaffaroni, lo cual habla de la distracción del mundo jurídico internacional, y el conocimiento que pareciera tener de los cientos de expedientes y sus miles de fojas. Creo que supera al del mismísimo Jorge Lanata, asesor y aportante de pruebas contundentes y confiables al honesto juez Bonadío, irreprochable por su imparcialidad y honestidad jurídica. Sólo me queda felicitarlo y desearle la mejor de las suertes en potenciales cargos que pueda aportar para mejorar la tan cuestionada Justicia.

Néstor Gandolla

Un sueño fuera de tiempo

En la reciente presentación de su libro en Rosario, Cristina Fernández de Kirchner aseguró que ella habría sido amante de Manuel Belgrano (Qepd). Pero parece que la señora desconoce que los amantes sienten un atractivo en común que los impulsa a buscarse, encontrarse y brindarse en cuerpo y alma. Por lo que habría sido bueno escuchar de boca del creador de nuestra bandera qué habría sentido por ella, para recién poder estimar qué posibilidades habrían existido de que ese encuentro se concretara.

Daniel Chávez

Sin memoria no hay futuro

Antes de elegir el futuro gobierno nacional deberíamos tener memoria y no votar con el bolsillo, eso sería egoísta. Deberíamos recordar que dejamos atrás un gobierno que empezó con las valijas de Antonini Wilson y terminó con los bolsos de López, que alguien dice que no vimos que fueron revoleados, como tampoco vimos los hoteles del matrimonio presidencial llenos pero sin embargo las facturas a Aerolíneas y a Lázaro decían que sí. Pero bueno, entre valijas y bolsos tuvimos el tren bala, que lo cambiamos por la tragedia de Once. Tuvimos a Ciccone, domicilios en los médanos, tuvimos a Milani, la Rosadita, el default, el embargo a la fragata Sarmiento, menos pobres que Alemania, menos inflación que en Suiza, cepo al dólar. Tuvimos la muerte de un fiscal, donde estaba el secretario de Seguridad que también estuvo en el departamento de Jorge Rial cuando a sus hijas las molestó un borracho. Sólo debemos tener memoria para que nuestros hijos nos lo demanden. Sin memoria no hay futuro.

Susana Leda

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