Una bala que recorre la historia
La destacada. Hace pocos días una bala mató al fiscal Nisman, que investigaba a la presidenta de la Nación, el canciller y otros funcionarios.

Martes 10 de Febrero de 2015

Hace pocos días una bala mató al fiscal Nisman, que investigaba a la presidenta de la Nación, el canciller y otros funcionarios. Fue un día antes que pudiera presentar el informe en el Congreso de la Nación. Un hombre atacado verbalmente y descalificado por el oficialismo. No fue una bala cualquiera, fue una bala que recorrió toda la historia argentina y que siempre dirimió sus diferencias políticas: unitarios y federales y después, los salvajes unitarios fusilando a Dorrego. Luego fueron los salvajes federales, el exilio, el degüello, la mazorca y la divisa punzó. La pica para exhibir la cabeza de los disidentes. Muertes y asesinatos, sin eufemismos, Facundo Quiroga, Chacho Peñaloza, Narciso Laprida, entre muchos. Urquiza derrotó a Rosas, después asesinaron a Urquiza en Entre Ríos. Morir atado a la boca del cañón no era ninguna extravagancia. Juramos ser federales, y devenimos en unitarios. Mitre, la Guerra de la Triple Alianza. No quedó ningún paraguayo mayor de 10 años. Felipe Varela matando viene y se va. Alem se alzó en armas, hubo revolución y muertes. Las diferencias políticas se volvieron a dirimir con las armas. Después Yrigoyen y los boinas blancas. Y  en las sombras estaba el fraude. Con Uriburu, se persiguió y fusiló a muchos anarquistas. La década infame, los conservadores. Un sicario asesinó a balazos en el Senado de la Nación al senador Enzo Bordabehere, se interpuso, para evitar que los disparos alcanzaran a Lisandro de la Torre, quien denunció por corrupción al Poder Ejecutivo, frigoríficos ingleses. El 17 de octubre fue inevitable. Con Perón llegó la justicia social  y el progreso. También la intolerancia y la afiliación forzada. En la vereda el golpismo que pone bombas. El 16 de junio de 1955 aviones de la Armada bombardean la Plaza de Mayo, muertos y miles de heridos. Septiembre del 55, derrocamiento de Perón y la proscripción del partido gobernante que duró décadas. El 9 de junio de 1956, contrarrevolución abortada, fusilamientos de militares y civiles. Los comandos civiles antiperonistas allanaban, torturaban y detenían por motivos políticos. La proscripción política duró mucho, recién en 1973 se pudo votar con todos los partidos. La resistencia. Las muertes,  guerrillas urbanas. La influencia de la Revolución Cubana y el Che. Campora, Montoneros. Un día de fiesta en Ezeiza, regreso de Perón, una tragedia sangrienta. Se alzaron contra un gobierno democrático. No entendieron a Perón y Balbín (reencuentro y unidad nacional). Fueron funcionales a la tragedia. Isabel cayó, volvieron los militares, pero esta vez iba a ser terrible. El terrorismo, el ataque a los cuarteles, la muerte de civiles bañó de sangre al país. Miles de personas desaparecieron, embarazadas asesinadas y sus hijos fueron entregados ilegalmente. Guerra de Malvinas. Más muertes. Vuelta a la democracia, siempre el sueño del gobierno eterno, un poco más, un poco menos. Las economías y la inflación derrumbaron las ilusiones, se sucedieron unos y otros, un poco más o menos autoritarismo. Y finalmente, el autoritarismo. El maniqueísmo. La intolerancia, la pretensión de ocupar y manipular todos los sectores y todos lo poderes. Un Congreso obediente, la burla a la oposición y no permitir opinar e imponer violentamente la fuerza de la mayoría. Pretender un periodismo que sólo repita un discurso unilateral, la compra de medios, el despido de periodistas que no son adictos, modificar la Justicia para hacerla propia. Y la bala, esa bala que en mil formas ha atravesado toda la historia, vuelve a repetir la violencia en una sociedad que no aprende y que seguramente acrecentará sus tragedias. Una bala que generará otros capítulos y que Dios quiera, no genere más desdicha y dolor a nuestra patria.

Miguel Amado Tomé

Gracias a la policía

Quiero agradecer a los efectivos de la Policía Provincial de Santa Fe, Luis Fernández y Mario Arias, que conducían el móvil 5.995, por su actitud y predisposición ante la situación que me tocó vivir en la autopista Rosario-Córdoba en la mano que va a provincia vecina. A la altura del barrio Tango, algún inadaptado con el sólo fin de asaltar a los que transitamos por allí arrojó un trozo de hormigón que destrozó mis dos llantas y cubiertas del lado del conductor. El rápido accionar de los efectivos policiales y la ayuda que a posteriori brindaron los agentes antes mencionados (ya que el auxilio mecánico se negó a venir argumentando cosas sin sentido) fue muy valiosa: me escoltaron hasta mi casa con una rueda en llanta a fin de evitar que nos pasara algo en el trayecto. Muchas gracias.

Maria Fernanda Losada
DNI 22.400.647

No a la Chicago argentina

No quiero ser la Chicago argentina. Pujante en el comercio y la industria, pero con su historia de violencia y prostitución. No quiero ser la Barcelona argentina, muy bonita, sí, con la urbanización ideal y buen fútbol, pero manchada con el drama del aborto legalizado y subvencionado. No quiero ser la Medellín argentina, histórica y moderna, con gran potencial económico, pero víctima del narcotráfico y la muerte. Quiero ser Rosario, una ciudad llena de vida, de gente con proyectos y sueños, con adultos enfocados en la cultura del trabajo y con chicos en las escuelas, aprendiendo a forjar su futuro. Con padres en su lugar de padres, con las familias reunidas, enseñando a compartir; con los abuelos cuidados con amor, en el hogar, portadores de sabiduría y memoria; con jóvenes sanos, abiertos a la vida, activos, sostenidos por valores altos, creando e impulsando su propio destino. Releo y parece el discurso de un político en campaña, pero no, es el deseo sincero de un vecino que sabe que esto requiere el compromiso de todos nosotros, apuntalados por docentes y gobernantes. No todos, pero muchos piensan igual que yo, que ninguna batalla está perdida. Rosario, te quiero pro vida.

Gabriel Campero
DNI 20.812.193

¿De qué refuerzos hablamos?

Sin ninguna duda, en este presente, al asumir Gallego como DT de Newell’s, sí o sí hay que salir campeones, cualquier otra realidad sería un fracaso, ya que Gallego volvió con esa premisa. Pero hago una reflexión sobre la llegada de refuerzos. En los ciclos de Alfredo Berti y Gustavo Raggio, a los cuales respeto en lo personal por lo que significan ambos en la historia de Newells, sus campañas fueron aceptables casi sin refuerzos, pero se generó mucho manoseo alrededor de ellos, dado que desde de la ida del Tata Martino la vara había quedado tan alta que se sabía el riesgo asumido. Para señalar, en el ciclo de Raggio, salvo Ustari y Nacho Scocco después de un parate de un año sin jugar y ni hablar de los lesionados, se hizo muy difícil. Al llegar, Gallego pidió armar un equipo competitivo y pidió refuerzos de renombre. Pregunto, ¿dónde están? Porque los apellidos que llegaron, al hincha no le colman las expectativas y creo que tampoco a Gallego. Mirando nuestra gran historia de apellidos tan importantes, traer esta clase de jugadores no le hace bien al club y creo que tampoco a Gallego, dado que lo único que le sirve, y así lo expresó él, es salir campeón.

Julián Altolaguirre
julian_altolaguirre@yahoo.com.ar
 
El primer Nobel  argentino

En su testamento firmado en 1895, en el club sueco-noruego de París, Alfred Nobel establece que con su fortuna se dará un premio anual a un elegido en el campo de la literatura, la química, la física, la medicina y la paz. Empieza a concederse en 1901, y en 1936, por primera vez se le otorga a un argentino. Se trata de un diplomático, jurista, político, académico y escritor: Carlos Saavedra Lamas, y se le da en el rubro de la paz. Sus dos apellidos son de ascendencia gallega. Nació en 1878 en Buenos Aires, donde también fallece el 5 de mayo de 1959, a los 80 años, durante la presidencia de Arturo Frondizi. Era bisnieto de Cornelio Saavedra, presidente de la Primera Junta de Gobierno de Buenos Aires, éste último nacido en Potosí (hoy República de Bolivia). Su abuelo, Mariano Saavedra, fue gobernador de la provincia de Buenos Aires durante la presidencia de Mitre. Carlos estaba casado con Rosa Sáenz Peña, hija de Luis Sáenz Peña, presidente de la República desde 1892 a 1895. Se graduó como abogado con medalla de oro. Fue rector de la Universidad de Buenos Aires y elegido diputado nacional (1908-1912) antes de cumplir los 30 años de edad. En 1915 asumió como ministro de Justicia e Instrucción Pública, durante la presidencia de Victorino de la Plaza. Fue ministro de Relaciones Exteriores y Culto (1932) durante el gobierno de Agustín P. Justo. Con su presencia la Argentina ganó protagonismo en la Liga de las Naciones (antecesora de las Naciones Unidas). El galardón de Nobel le fue concedido por su mediación en la guerra del Chaco Boreal, librada entre Bolivia y Paraguay desde junio de 1932 a junio de 1935, en la que ambos países perdieron cien mil vidas. El 12 de junio de 1935 se firma el protocolo de Buenos Aires que puso fin a la guerra. Luego, durante la Guerra Civil Española (1936-1939) defendió la neutralidad de nuestro país, situación muy delicada dada la cantidad de españoles que residían en la Argentina. Son muchos más los cargos que desempeñara, por lo que invito a los lectores a profundizar más en la vida de este ilustre argentino, instalado por sus propios méritos en la historia.

Omar Alfredo Re

Iguales ante  los ojos de Dios

Días atrás leí una carta de una señora que pedía se respetara las distintas creencias. Estoy de acuerdo, y exijo que se haga lo mismo con las no creencias. Pero como durante mucho tiempo se ha considerado a las religiones en algunos países como oficial, se creen con la prerrogativa de inmiscuirse en la vida privada, interferir con la ciencia y hasta a veces minimizar el valor de otras creencias o agnosticismos. El título de la nota del diario La Capital reza: “El Vaticano debate sobre las mujeres en la Iglesia”: Dije: ¡por fin le asignan igualdad en cargos eclesiásticos! Pero, leo el subtítulo: “El Consejo Pontificio tratará temas como la violencia de género (muy buena propuesta) y la cirugía estética en su próxima asamblea plenaria”. Que traten de entender por qué se genera la violencia actual (no sólo la de género), me parece excelente, pero cuestionar que la cirugía es un “burka de carne” es inmiscuirse en la vida privada de las personas. No me haría una cirugía porque considero que la belleza física no es el reflejo de la personalidad. Pero, si hay gente que se la quiere hacer: “no como imposición a creencias como es el burka” cada cual tiene todo el derecho de tomar sus decisiones, aunque a la Iglesia le moleste. Otros temas del debate “el papel de la mujer occidental como “madre”, otros interrogantes: las amas de casa y el reconocimiento económico”. No se habla de las distintas profesiones que ocupan las mujeres, que afortunadamente en la sociedad occidental se están incrementando, excepto en la Iglesia que le asigna a la mujer “un esquema pastoral de tareas de residuo ideológico y ancestral”. El programa de esta asamblea a realizarse en cuatro sesiones presentadas por cuatro mujeres reconocidas en el ambiente laboral, “no será pública y sólo podrán participar los miembros y consultores del Consejo Pontificio de Cultura”. Espero que después de esta asamblea se valore la frase que expuso el Papa Francisco: “Todos somos iguales a los ojos de Dios. Yo soy como uno de vosotros”.

Silvia Buonamico