Carta de lectores

Un verdadero animal político

Viernes 30 de Octubre de 2020

Un verdadero animal político

El 27 de octubre de 2010 fallecía el ex presidente Néstor Kirchner. El santacruceño fue un verdadero animal político, una máquina para construir poder. No hay que olvidar que asumió la Presidencia el 25 de mayo de 2003 con aquel escuálido 22% que había cosechado en primera vuelta. Tenía delante suyo dos opciones: o se resignaba a ser un títere de su mentor, Eduardo Duhalde, o tomaba las riendas del poder. Optó por la segunda. Se lo acusó de imponer el populismo en la Argentina. Nada más alejado de la realidad. Basta con leer su discurso al asumir la Presidencia. Creía firmemente en una economía racional, sustentable, confiable. Estaba convencido de las bondades de la cultura del trabajo y del multilateralismo internacional. Aborrecía el neoliberalismo y defendía con fervor el mercado interno. A la hora de tomar decisiones no dudaba. Quedará para siempre registrada en los libros de historia la manera jacobina en que pulverizó a la mayoría automática enquistada en la Corte Suprema a partir del segundo semestre de 1989. Con Kirchner no cabían los matices, los grises. O se lo amaba o se lo odiaba. Fue el emblema del más crudo maniqueísmo político. Es probable que hoy Duhalde esté arrepentido de haberle obsequiado la Presidencia. Pese a sus aciertos creo que cometió un error muy serio: el haber echado del gobierno a Roberto Lavagna a fines de 2005. A partir de entonces el país no volvió contar con un ministro de Economía en serio. A diez años de su partida fue, luego de Raúl Alfonsín, el mejor presidente desde la recuperación de la democracia.

Hernán Kruse

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