Cartas de lectores

Un traslado que no fue

Raúl Afonsín, presidente argentino, aseguró en su campaña que uno de los proyectos más importante que llevaría a cabo, consistiría en el traslado de la Capital de la República a la ciudad de Viedma

Sábado 23 de Diciembre de 2017

Raúl Afonsín, presidente argentino, aseguró en su campaña que uno de los proyectos más importante que llevaría a cabo, consistiría en el traslado de la Capital de la República a la ciudad de Viedma. No siendo yo radical, hice mía su propuesta y lejos de haberlo tratado siquiera, ocasionalmente, tuve la impresión de conocerlo desde siempre. ¡Qué pasó? Un proyecto cuya raigambre formaba parte de la estructura federal, caía en desuso sin ton ni son. Nadie habló de ello, ni el mismo presidente. Cuando nada ocurre y todo termina siendo una falsa alarma, el corazón de muchos argentinos le recarga al cerebro la responsabilidad de formalizar una excusa con la que alivie su pena. ¿Por qué pienso y digo lo que digo? De haber concretado Alfonsín aquella idea, hoy no tendríamos los problemas que a diario se nos muestran por los medios: toma de rehenes, corte de calles, manifestaciones de todo tipo, innecesarias y mal intencionadas, inseguridad. Da la impresión que el Estado en que se desenvuelven ciertas actividades, utilizadas por verdaderos "pesos pesados" me hacen comprender la imposibilidad de que se haga cierta la idea del soñado traslado. Si el Congreso de la Nación funcionara en Viedma o cualquier otra ciudad, y los medios se verían obligados a expandir sus noticias desde aquellos lugares, muchos lamentarían la pérdida y la comodidad con que informan y el enjambre de noticias que les prodiga una ciudad inestable y permanentemente en vilo como Buenos Aires, no tendría sentido. Tenemos tierra en el sur cuyo promedio de habitabilidad no supera los cinco habitantes por kilómetro cuadrado. ¿No es oportuno tener en cuenta que semejante falla se solucionaría con la correcta distribución de las ideas? Los historiadores saben perfectamente que muchas personalidades del gobierno, aspiraban que los límites de la república, aquellos sobre los que tenían puesto sus mezquinos intereses –excepto la manifiesta argentinidad de algunos caciques–, no debían pasar más allá que la provincia de Buenos Aires, oeste de La Pampa, oeste de Córdoba, sur de Santa Fe y sur de Entre Rios. ¿O acaso no es cierto que un superdotado supo decir "el Pacífico para los chilenos, el Atlántico para los argentinos"? Por eso, cuando pisé Puerto Natales (Chile), se me escapó pensar: "esto era mío". Al rezar digo: "hágase tu voluntad en la Tierra como en el Cielo" y si me lo permite Dios: "hágase la mía en una Capital que no sea Buenos Aires."

Armando Abel Cavalieri


Disculpas al banco Finasur

Hce unos días, luego de ir primeramente al Banco Industrial y recoger información que era inexacta, por ponerlo suavemente, dirigí una carta a esta sección inculpando al Banco Finasur de una maniobra de "paquetizar" a jubilados sin su consentimiento. Hace unos días me referí nuevamente al banco Industrial, y se me dio la información correcta, que no era el Banco Finasur quien había paquetizado a los jubilados. De hecho que hay una manera más fehaciente y moral de adjudicar paquetes de beneficios y es hablando cara a cara; la edad y la falta de entendimiento que esto puede traer amerita la buena voluntad del banco, sugiero que no se den folletos, mucha gente no puede ni leer o entender, sino que se haga una normativa por la cual sea indispensable que todo beneficio que se otorgue sea hecho por vía oral y persona por persona.

Myriam Koldorrff


¿Destrozaron todo y ya están libres?

A raíz de los violentos ataques perpetrados por delincuentes a sueldo tendientes a desestabilizar al gobierno que legítimamente los derrotó en las urnas en 2015, la situación se ha tornado caótica, reflejándose esta vil situación hasta en los medios internacionales. El accionar de Gendarmería y la Policía Federal para frenar a la turba que destrozó todo a su paso, logró que se apresaran a más de 60 delincuentes. Sin embargo, no se entiende que ya los dejaron libres. Pese a todo lo que se ha vivido, que es un horror, con policías y periodistas hospitalizados, hasta agredieron a un legislador, demostrando muy claramente que la "batalla" apenas comienza. La sociedad azorada, se siente desprotegida y solicita que alguien informe fehacientemente que está pasando con tanta benevolencia a sicarios protegidos. En definitiva, parecería que la población es sapo de otro pozo cuando es la que debe protegerse sola, y es la que paga todo lo destrozado en una ciudad que competía con otras hermosas ciudades del mundo. Parecería que el gobierno no llega a entender que los que cometieron tantos delitos, que no finalizan, deben estar entre rejas para garantizar la vida normal de todos los argentinos. Es un pedido de auxilio a las autoridades y a la Justicia ciega. ¡Pónganse firmes, que es lo que la ciudadanía les está pidiendo!

María Emilia Farros


La profesía kirchnerista

Según el sociólogo Robert Merton, "una profecía autocumplida es, en su origen, una falsa definición de una situación que estimula un nuevo comportamiento que hace que la falsa concepción inicial se vuelva verdadera. El poseedor de la creencia inventada, percibirá la sucesión de eventos como la confirmación de que estaba en lo cierto desde el principio". Por ejemplo, si se presionara a un banco con rumores no verídicos de que está próximo a quebrar, la gente se dirigiría en masa a retirar sus depósitos. Así, el banco de verdad podría quebrar. En las protestas callejeras, algunos militantes kirchneristas y de la izquierda actúan con gran violencia, y tratan a la administración del presidente Macri como si no fuera democrática, como si fuese una dictadura; de hecho, así lo expresan. Se vio en el caso Maldonado. Se vio hace unos días en el Congreso, con motivo del intento de aprobación de la reforma previsional. Y se había visto muchas veces antes. ¿Por qué tanta violencia? Es simple: en general, la violencia frente a un gobierno democrático obedece a la falta de argumentos; y, en nuestro caso en particular, el modus operandi básico del kirchnerismo, desde los primeros tiempos de Macri en el poder, fue, y continúa siendo, desestabilizarlo. Por eso, los K se oponen en forma irracional, brutal y sistemática a todo lo que hace y propone la actual administración. Sólo buscan debilitarla hasta que se caiga, con la finalidad espuria de aprovechar la crisis política e institucional posterior para zafar de las serias acusaciones judiciales que recaen sobre sus líderes, pues, como se dice, "a río revuelto, ganancia de pescadores". Por ende, toda la ideología K apunta a hacerle creer a la sociedad que este gobierno resulta ilegítimo e ineficaz y, por lo tanto, débil. Y ellos desde el principio se comportan como si así fuese. Así, pretenden justificar la violencia, y obligan a esta administración a reprimirlos, y de tal modo, a parecerse a lo que ellos desean. Si lograsen su objetivo, de que el gobierno se debilite y se cayera, se autocumpliría la profecía kirchnerista.

Jorge Ballario

DNI 10.858.926


Teoría de la violencia

En la Argentina rige una peculiar consigna: "Si yo pego, hay democracia. Si me pegan, dictadura". El despotismo, ¿es preferible antes que la anarquía? ¿No es mejor un tirano que mil tiranos? No contesto nada al respecto porque hay que defenderse de los dilemas.

Julio Chiappini

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