Cartas de lectores

Un recuerdo para Gilberto

En estos días muchas cosas se dijeron de Gilberto, que se nos adelantó el martes 5 de diciembre.

Miércoles 13 de Diciembre de 2017

En estos días muchas cosas se dijeron de Gilberto, que se nos adelantó el martes 5 de diciembre. Algunas de valor y otras sin fundamento. Gilberto nació en el Hospital Centenario con una capacidad diferente por lo que sus padres, de condición muy humilde, no pudieron hacerse cargo. Fue adoptado generosamente y criado por la familia Camilucci que vivía en Iriondo y Mendoza de nuestra ciudad, y en la década del 70 se mudó a Zeballos al 3400. La familia estaba compuesta por un matrimonio y dos hijas que en su momento se casaron sin abandonar el hogar. Una familia practicante de la religión católica que hacía del amor al prójimo, de manera especial al excluido, una práctica más que diaria. Gilberto era un miembro privilegiado de esa familia donde no le faltaba lo necesario, para desarrollarse como digno hijo de Dios. Todos para él donde era el nieto y el sobrino. Debido a su capacidad diferente deambulaba por las calles con su bombo que hacía sonar continuamente y con más fuerza si ganaba Newell's Old Boys. Ayudaba a cruzar la calle a los ancianos, a los que cargaban con niños y a los que tenían alguna dificultad, y para ello no tenía reparo en detener el tránsito; corregía a los que erraban de alguna forma; estaba siempre atento y dispuesto a dar una mano porque eso había aprendido en su casa y lo veía a diario en ella. Visitaba asiduamente a sus familiares de sangre a quienes llevaba regalos que, con cariño, le preparaban las tías María y Nelly. Durante el día volvía a su casa en varias oportunidades y sabía que antes de la cena era la hora del baño. Por dar un ejemplo, en esa casa también tuvo su lugar un anciano griego casi centenario que, por muchos años, se desempeñó como sereno en una fábrica de la cuadra y de esa forma terminó sus días rodeado del afecto de la familia. El sueño de los Camilucci era un gran "hogar" donde recibir y dar cariño a los ancianos excluidos y descartados de la sociedad y de sus propias familias. Pero quedaba en el sueño porque el presupuesto no daba y es de destacar que donde vivían, alquilaban. Gilberto estaba alfabetizado y concurrió a la Escuela Especial San Miguel de Garicoitz de los Padres Bayoneses. Yo compartí varios años con la familia Camilucci, y la tía María me oficiaba de peluquera. Los Padres Lateranenses, a los que en estos días homenajeamos en la Plaza Buratovich, también frecuentaban a la familia que, sin pertenecer a ningún grupo parroquial, era un ejemplo de vida cristiana, capaz de desprenderse de lo propio para ayudar a los demás. Fui padrino de Confirmación de Gilberto y cada vez que nos encontrábamos me saludaba con ese título y me preguntaba por cada uno de mis hijos de los que nunca olvidaba los nombres. Y además, con sonrisa pícara, me interrogaba sobre el nombre de quien lo había confirmado porque sabía muy bien que había sido el padre obispo Heraldo Barotto. La familia Camilucci se fue achicando en número, pero no en amor, y hoy sólo queda uno de sus miembros, la tía Nelly, con la que convivía Gilberto últimamente. Daba gusto verlos del brazo por la calle con la devoción de un hijo hacia sus amados padres. Los aspectos negativos los recordarán los amigos de molestar a los que no son "perfectos" como ellos. Hoy Gilberto se nos adelantó. Nos queda su ejemplo, de amar con obras, que recibió de su familia adoptiva. La tía Nelly, preocupada por la suerte de Gilberto cuando ella faltara, puede dar gracias a Dios que sabe hacer las cosas si se lo permitimos. En estos tiempos en que la corrupción se viene apoderando del poder sin discernir signo político, donde el bolsillo del que llega es más importante que la necesidad del hermano, la inocencia de Gilberto y la entrega generosa de la familia que lo cobijó nos sirvan de ejemplo, nos hagan actuar en consecuencia y de esta manera podamos hacerle un guiño a Dios para que siga confiando en la obra maestra de su Creación.

Roberto Ricardo Baigorri
DNI 7.685.562


Una conversación edificante

Presidente. "Señores gobernadores, si ustedes aprueban sin modificaciones el bloque total de la reforma económica remitida a la Legislatura, les garantizo un aumento sensible en la coparticipación". Gobernadores. "Señor presidente, si este proyecto está directamente relacionado con la reducción del déficit del presupuesto nacional, ¿de dónde obtendrá los fondos que nos garantiza? Presidente. "De los jubilados". Gobernadores. "Aceptamos".
Silvio Pizarro
DNI 1.738.044


¡Por fin! El cuarteto tendrá su día

Ya obtuvo media sanción en la Cámara baja el proyecto de una diputada kirchnerista creando el Día Nacional del Cuartetazo. Sólo falta la aprobación del Senado y la posterior declaración de ese día como feriado nacional, para tenernos, por fin, como integrantes del Primer Mundo.
Roque Sanguinetti
DNI 6.065.831


Telecom y su pésimo servicio

Qué decir que no sea ya conocido por todos, hay que vivir pidiendo a todos los santos para que nunca nos quedemos sin línea fija porque allí comienza la verdadera pesadilla. Obviamente, todo el mundo piensa en la era de los celulares, quién necesita la línea fija. Salvo que no tengas señal de celular en la zona que vivís y que tengas adultos mayores en la casa por lo que necesites tener una línea segura para marcar un numero de urgencia o por el motivo que fuere. Quienes mantenemos una línea fija debemos ser atendidos como usuarios que pagamos por el servicio, no pedimos nada que no se nos cobre mes a mes, y tampoco tenemos que tener una excusa de supervivencia para que nos resuelvan el inconveniente. Pero cómo puede ser que no tengan respuestas y que en el bendito 114 te digan "nosotros sólo tomamos reclamos y pasamos a la parte de asistencia técnica, ya nosotros no sabemos qué hace la gente de asistencia técnica. Si quiere quéjese en el 112". No hay un responsable, una cara visible, nada. El 23 de noviembre me quedé sin línea porque un camión cortó el cable de teléfono de la calle, dejándome sin el servicio. Desde ese día he llamado cada día al 114, hice el reclamo por la página de internet, he hecho lo humanamente posible para solicitar que me arreglen la línea. En mi desesperación he clamado por piedad, y ni aún así tuve respuestas. Ahora bien, pregunto, ¿quién controla seriamente a estas empresas, a quién se debe acudir para no tener que perder un día completo? Tienen un predio gigante en avenida Alberdi y Carballo lleno de vehículos estacionados, que no sé cuál es la función que cumplen porque, evidentemente, no es resolverle a los usuarios el inconveniente técnico. Nunca he perdido la compostura en los sucesivos reclamos, ya que considero que quien tiene la espantosa misión de atender las quejas de los usuarios sin la posibilidad de darle una respuesta, deben tener uno de los trabajos más tristes de una empresa que pone gente para no resolver nada, quienes quedan como carne de cañón frente a usuarios enardecidos con justa causa. Me parece justo que cada quien que tenga su problema con Telecom a fin de que vuelva a sonar su línea empecemos a escrachar y desenmascarar a estos ladrones de guantes blancos.
Marta González
DNI 22.300.856


Veredas rotas en calle Corrientes

Cada vez que voy a Empleados de Comercio, en calle Corrientes, veo las veredas rotas y un montón de motos estacionadas sobre la calle. Quiero reclamar que se arreglen las veredas ya que mucha gente mayor va a los consultorios médicos de la obra social. Esta semana se cayó una señora y no sé que lesiones tuvo. Por favor señora intendenta, haga arreglar esas veredas y que las motos las estacionen en otro lugar ya que no se puede subir a los colectivos porque no pueden arrimarse al cordón.
Carlos V. Almada


Emergencia educativa

No es una novedad que Argentina está viviendo una emergencia educativa. Desde hace más de una década, menores de 15 años no cumplen con su educación obligatoria. Más de la mitad de los mismos, no comprenden lo que leen y un alto porcentaje abandona las aulas en forma prematura. Muchos salen a robar, consumen estupefacientes y su vida tiene un destino fatal. Generalmente, atribuimos estas situaciones a hechos de inseguridad, no como consecuencia de la mala y deficiente educación. No nos engañemos. Para muchos padres, la educación de sus hijos está bien, y están conformes con el colegio de sus hijos. Pero dicen que está mal la educación en el país. Esto nos plantea la posición de los diferentes actores en el sistema educativo: familias, docentes, sindicatos y Estado. El problema no es nuestro, es de los otros. El Estado responsabiliza al sindicato, y éste al Estado. Los docentes a los padres, y estos a los docentes y al Estado. Así, la sociedad se enfrenta a situaciones cruzadas que alimentan esta especie de engaño educativo. Todos debemos entender que llegó el momento de una grandeza patriótica, emular a Sarmiento y tantos otros que trabajaron para lograr una buena educación. Se deben extremar los esfuerzos, hacer pasos concretos para salir de la emergencia. Todos coincidimos que el maestro tiene que tener un salario digno. El tema a discutir es mucho más amplio que salarios y presentismo. Debemos escuchar y discutir distintas propuestas y superar las diferencias. Poner en agenda cómo universalizar la enseñanza inicial, extender la jornada escolar, mejorar el proceso educativo en la secundaria, y el paso a la universidad. Con un ingreso irrestricto que democratiza, pero no se contempla a los sectores de menos recursos para que lleguen a graduarse. Hacen falta más fondos, pero también mejorar la asignación y uso de los recursos. Creo que si rescatamos a la educación de la emergencia, estaremos rescatando a nuestros jóvenes en el presente para un futuro mejor.
Jorge Bustamante

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