Política

Un presidente nefasto

Jueves 18 de Febrero de 2021

El 14 de febrero dejó de existir Carlos Menem. Luego de conocida la noticia se sucedieron sin solución de continuidad opiniones a favor (mayoritarias) y en contra de quien fuera, detrás de Julio Argentino Roca, quien más tiempo estuvo sentado en el Sillón de Rivadavia. Si tuviera que elegir a quien mejor sintetizó lo que significó Menem para el país no dudaría un segundo. Marcos Ferrer es intendente de Río Tercero y al enterarse de lo ocurrido lanzó una furibunda oración: “Menem fue un personaje nefasto de la historia argentina”. Coincido plenamente. Menem fue el responsable no sólo de la voladura de la fábrica militar de esa ciudad el 3 de noviembre de 1995, sino también de la voladura de la Embajada de Israel el 29 de marzo de 1992 y de la Amia el 18 de julio de 1994. Jamás se hizo cargo de estas atrocidades. Continuó gobernando como si nada, saboreando la pizza y el champán. Fue, además, cómplice del mayor saqueo de la Argentina (la privatización de las empresas del Estado). Pero lo más abyecto de Menem fue la manera artera como traicionó al noble pueblo peruano, ese pueblo que en 1982 apoyó de manera incondicional a la Argentina en la guerra del Atlántico Sur. Me refiero a las armas que clandestinamente envió a Ecuador en la guerra contra Perú. Menem fue el emblema de lo más innoble, lo más hediondo, lo más espurio de la política. Lamentablemente, su legado sigue vigente.

Hernán Kruse

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario