Cartas de lectores

Un juez parcial y dependiente

El doctor Raúl Zaffaroni, a través de un reportaje, convocó a la "resistencia" contra el gobierno de Macri.

Lunes 29 de Enero de 2018

El doctor Raúl Zaffaroni, a través de un reportaje, convocó a la "resistencia" contra el gobierno de Macri. El ex juez de la Corte Suprema sostuvo: "Esto también va a pasar, como pasamos la dictadura, el menemismo, a Cavallo". Zaffaroni vuelve a demostrar que le queda muy grande el cargo de juez de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, como le quedó grande el de juez de la Corte Suprema de la Argentina, porque -pese a su discutible erudición técnica- se dedica desde esas altas funciones jurisdiccionales a actuar en favor de una parcialidad política de un modo desembozado y rastrero. La resistencia se puede predicar respecto de dictaduras. En la democracia hay gobierno y oposición, que se reconocen recíprocamente con legitimidad. Pero Zaffaroni no tiene claras esas distinciones, como queda en evidencia cuando equipara los gobiernos de Macri y de Menem con los de la última dictadura militar, aquella en la que fue juez y no osó asomar la cabeza para conceder hábeas corpus ni para denunciar las atrocidades que sucedían. Hablar de "resistencia" y asociar a Macri con la dictadura, es una nueva manifestación tendiente a deslegitimar a Cambiemos. Este jurista, tan versado como versero, parece estar siempre incómodo en las funciones públicas a las que accede. Cuando fue designado en la Corte Suprema, sus ausencias no eran lo más grave, sino el inicio de una conducta que se fue consolidando a lo largo del tiempo y ya es ahora diáfana para todo el mundo: su condición de operador político al servicio del kirchnerismo. Ese sesgo se reflejó no solamente en sus votos, sino en numerosas declaraciones periodísticas y conferencias en las que se manifestaba abiertamente como soldado de una facción partidaria. Mientras tanto, graves episodios que enturbiaban su figura de pope jurídico del mal llamado progresismo, como la revelación de un prostíbulo que funcionaba en uno de sus departamentos, no mancillaban sus pergaminos a los ojos de los sedicentes progresistas. Al contrario, al conocerse esas denuncias, cuya veracidad nunca se pusieron en duda, se le realizó un pomposo acto de desagravio en la Facultad de Derecho. Se ve que la verdad, cuando afecta a ciertos personajes, es un agravio. Nada puede cuestionar el "relato", que ahora se llama "posverdad".

Jorge Enríquez


Año electoral en Rosario Central

La elección de la próxima CD vuelve a renovar la esperanza de satisfacer las pretensiones del socio y del hincha de Central. Para que ello resulte más probable, habrá que mejorar la calidad de la gestión corrigiendo errores y desaciertos cometidos. Tal vez por inmadurez, inexperiencia, incapacidades, mezquindades, imponderables o un conjunto de ellas, la gestión de la actual CD no alcanza a satisfacer las pretensiones del socio y del hincha, a pesar de haber dispuesto de recursos económicos como nunca en la historia del club. Si el oficialismo cree que repitiendo sus nombres y su conducta va a lograr mejores resultados que los que obtuvo, se equivoca. Siempre que se haga lo mismo se obtienen los mismos resultados. El club es de todos sus socios y, afortunadamente, hoy son muchos con intenciones de participar en la vida política. Tal vez entre ellos haya portadores de mayores y mejores capacidades que las existentes en la actual CD. Por sus declaraciones y actitudes, pareciera que el oficialismo no piensa de este modo cuando considera que sólo ellos pueden conducir exitosamente el club, lo cual es ridículo y contradice todo principio evolutivo. Si verdaderamente lo creen, están obnubilados por la soberbia y si no, están cegados por conservar un poder que nunca habían experimentado. Cualquiera sea la razón, ninguna es buena para los socios. Al socio, antes que los hombres le importa el club. Por ello sería deseable que la próxima CD sea mejor que la actual, y para ello habría que armar el mejor equipo posible con todos los que quieran jugar el partido.
Daniel Omar García
DNI 6.078.035


¿Quiénes pagan las vacunas?

Debido al peligro de contagio se ha procedido a vacunar contra la fiebre amarilla a quienes viajan a algunos estados de Brasil. Mi pregunta es: ¿gratis? ¿Quién la paga? ¿Nosotros con nuestros impuestos? ¿Para que un grupo vaya de vacaciones a gastar los dólares que compran baratos y favorecer a "nuestros hermanos brasileños"? Si es así es claro que seguimos subvencionando a quienes no lo merecen, y si se contagian y vuelven enfermos, ¿también deberemos pagar su asistencia en centros públicos?
Guillermo Recagno
DNI 11.272.220


Un agradecimiento a Dios y a la vida

Siendo que los años que cumplimos, terminados en cero, nos indican que ha concluido una década y una nueva comienza, no quiero dejar pasar esta oportunidad para expresar lo que siento, al cumplir hace unos días los sesenta. Por empezar, no me considero un sexagenario, palabra esta que me resulta antipática porque me sugiere abandono y menosprecio. Más bien, me considero un "seisdecadero", porque el hablar de caderas me suena más movidito, divertido y placentero. Y ya, adentrándome en lo vivido, quiero dar gracias a Dios por haberme permitido llegar hasta esta instancia de mi vida, en la cual, dentro de las limitaciones que tengo, he disfrutado sanamente lo más que pude de la misma. Y agradecer, también, a toda mi familia y a todos mis amigos y conocidos que alguna vez me brindaron su afecto por cualquier motivo. No quiero extenderme demasiado, para no cansarlos; sólo les diré a quienes están leyendo, que llevo en mi alma cada gesto y cada palabra de aprecio que alguna vez respecto a mí pronunciaron. Y como corolario de este agradecimiento, aclaro que no voy a cantar "bendita sea mi mamá por haberme parido macho", porque enseguida nomás se me vendrán encima el Inadi y los Derechos Humanos. Pero, aunque sea "gracias mamá por haberme dado la vida", quiero decirle de manera especial a mi madre en este día. Un feliz día para todos y un beso grande de mi parte.
Daniel Chavez
DNI 12.161.930


¿Qué está pasando en nuestra ciudad?

No hay aire acondicionado ni pisos bajos en todos los colectivos. Hay veredas que se reparan y que a los pocos días están otra vez intransitables. Estacionamiento de vehículos en las veredas y parques. Motos sin patentes, sin uso de cascos, con dos adultos y hasta tres niños. Vehículos que circulan con decenas de años de antigüedad. Automovilistas que se estacionan en las paradas de colectivos. Camiones que descargan mercaderías a cualquier hora y en cualquier lugar. Negocios que tienen las puertas abiertas funcionando el aire acondicionado. No se respetan las sendas peatonales. Negocios varios que invaden totalmente las veredas. Colectiveros que no se acercan al cordón para que suba la gente. Calles rotas que no se reparan con materiales de calidad. Corralitos varios que demoran mucho tiempo en ser retirados. Motos que circulan por las bicisendas. Arboles que destruyen tanto los empleados municipales como los ciudadanos. Residuos por todas partes. Estacionamientos en doble o triple fila. Podría seguir pero, por favor, seamos ciudadanos y funcionarios responsables. Miremos e imitemos las sociedades que son ordenadas, limpias y respetuosas del prójimo. ¿Qué nos está pasando?
Rosa Lipinski


Donar órganos es donar vida

Días atrás, este diario publicó una noticia impactante. Unos padres donaron ocho órganos de un pequeño hijo, quien falleciera sumergido en una pileta de natación. Los mismos fueron implantados en igual cantidad de personas en lista de espera por diferentes necesidades. Desconozco si hubo rechazos o no, esto sería una pena, pero a confesión de partes, relevo de pruebas. Respecto de la solidaria e inteligente decisión de esos papás, no alcanzarían las palabras de ponderación. Inteligente digo por cuanto los órganos donados permitirán a los papás saber que su pequeño hijo habrá de vivir en otros cuerpos. Gente de bien que permitió una obra sublime y sagrada, sin egoísmos perversos, como aquellos que alimentan las bacterias anaeróbicas. Sobre el destino de los implantados poco se sabe, quizás porque cuestiones de privacidad así lo determinan. Pero este no es el caso, muchas personas en lugar de llamar al Incucai o Cudaio, prefieren llamar a un servicio velatorio, creo que por lo menos las religiones más conocidas no determinan si es correcto donar o no. Lo que debería primar es el sentido común y la solidaridad por añadidura, sin contar la significativa obra de bien que de ello deviene. Es común escuchar por parte de familiares de enfermos con necesidad de trasplante: yo creía que nunca me iba a pasar, pero ahora queda claro lo que ello significa. No hace falta utilizar un sinnúmero de palabras para resaltar la importancia capital que emerge de esta problemática. Una frase que se atribuye a ciudadanos de EEUU. habla por sí sola: "donar órganos es donar vida". ¿Se puede cuestionar este aserto? Señores donantes potenciales, los que lo han dejado explícito, y familiares de víctimas fatales, esta es una muy buena posibilidad de concretar ese precepto bíblico que reza: "amarás al prójimo como a ti mismo". Está en la conciencia de cada uno obrar en consecuencia. Finalmente, opino que hacer docencia sobre esto debería formar de pautas publicitarias determinadas por el poder estatal.
Oscar H. Rodríguez
DNI 6.004.403.

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