Un correo deficiente
Escribo indignado con el Correo Argentino. A diario envío encomiendas al interior del país y siempre, inevitablemente, tengo problemas, que son muy serios, porque tenemos un taller de artesanías el cual hemos logrado imponer a fuerza de atender bien a nuestros clientes, quienes en definitiva son los que nos sostienen.

Miércoles 20 de Agosto de 2008

Escribo indignado con el Correo Argentino. A diario envío encomiendas al interior del país y siempre, inevitablemente, tengo problemas, que son muy serios, porque tenemos un taller de artesanías el cual hemos logrado imponer a fuerza de atender bien a nuestros clientes, quienes en definitiva son los que nos sostienen. La semana pasada, mandé dos cajas a Comodoro Rivadavia que me costaron 80 pesos (ningún regalo) y llegaron cinco tazas rotas que estaban muy bien embaladas. En otra encomienda mandé figuras de madera a General Villegas y llegó un portarretrato de madera roto, que para lograr romperlo tienen que haber compactado la caja, pues de otra manera sería imposible. Ahora me entero que tiran las cajas desde cualquier distancia y a cualquier altura. Algo realmente que altera, puesto que el servicio lo han aumentado tremendamente; sin embargo, no tienen ninguna clase de cuidado para que la mercadería llegue correctamente.

Alberto González, helvetico77@yahoo.com.a