Cartas de lectores

Un árbol por Belgrano

Domingo 05 de Julio de 2020

Este "2020, Año Belgraniano Nacional" dejaríamos un buen recuerdo con plantar un árbol, o crear un pequeño bosque. El 28 de junio recordamos el Día del Árbol. Manuel Belgrano, desde el Consulado de Buenos Aires —1794 a 1810— promocionó la plantación de árboles: "Si talan un árbol, planten tres para el futuro", dijo. Además, instituyó un premio para quienes plantaran frutales. En el "Semanario de Industria y Comercio" escribía: "Los árboles dan sombra, purifican el aire, cortan los vientos y detienen las inundaciones tan perjudiciales en ciertas épocas del año"; recomendó "sembrar lino y cáñamo para obtener fibras para las sogas y las velas de los barcos"; creó escuelas agrícolas y contrató botánicos de Irlanda "para enseñar el cuidado de la naturaleza". En la Argentina existen "árboles con historia" como el Pino de San Lorenzo, el Nogal de Saldán, el Manzano de Mendoza, el Ombú de Santo Tomé, las Araucarias de la Patagonia; los Quebrachos del Chaco. También existen leyes de protección a parques nacionales. En Oriente, en África, veneran los árboles antiguos y reforestan los desiertos; en la región Mediterránea existen plantas de 1.000 y hasta 2.000 años. En Europa controlan los árboles numerándolos. En Argentina la impotencia nos invade al constatar que miles de hectáreas con añosos árboles se talan, y se destruyen humedales con fin de lucro. El oficial naval, Jacques Cousteau, francés, biólogo e investigador decía: "cuando corten el último árbol, envenenen el último río y coman el último pez, advertirán que no podrán comer el dinero". Domenico Belgrano, el padre de Manuel, provenía de La Liguria, donde se cultiva el olivo, el trigo y las frutas. El prócer, economista, lo sabía y nos dejó el legado de "respetar la naturaleza"; un honroso homenaje sería que en cada ciudad, pueblo, club, escuela o finca se plantara un olivo, que desde la antigüedad "fue símbolo de abundancia y de paz". Los sobrevivientes de inundaciones y catástrofes, en el Arca de Noé, vieron a una paloma que anunciaba "el buen tiempo y la paz, con una rama de olivo en el pico". Otros árboles podrían plantarse, como el quebracho, el ceibo, o un nogal, así reviviremos la aspiración del prócer, "plantemos y cuidemos un árbol". Es la sugerencia patriótica del Instituto Belgraniano de Rosario.

Luis Angel Maggi

DNI 6.433.410

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