Tuve un sueño
En estos tiempos, donde unos imputan al Ejecutivo actuar contra el campo y otros a los agricultores tendencias golpistas, mientras la mayoría, por stangflation o desabastecimiento, la pasa sin comerla ni beberla, yo tuve un sueño.

Lunes 23 de Junio de 2008

En estos tiempos, donde unos imputan al Ejecutivo actuar contra el campo y otros a los agricultores tendencias golpistas, mientras la mayoría, por stangflation o desabastecimiento, la pasa sin comerla ni beberla, yo tuve un sueño. Que nadie lo tome a risa o banalidad, las imágenes oníricas son irreverentes. Soñé que una criatura horrible, de voz aguardentosa y rostro de laguna mental, creaba todo este caos, en el que vivimos, azuzando a veces a unos y luego a otros; tras él a su derecha, precalentaban un armador de cara doliente y un lanzador de cabeza rapada, custodiados por un can barbado, cuerpo de pitbull y porfiado ladrido afónico, que en su pecho lucía el emblema de un gran diario argentino. A la izquierda de la criatura nefasta, en un cesto de desperdicios se entrevían las casacas del capitán, las número cinco, seis, ocho y diecisiete. Y mucho más al fondo una triste figura desfilaba, fumando afanosamente, con una pancarta que rezaba "el que no salta es holandés". Ya despierto me pregunté: ¿y si toda esta dramática confusión sólo trata de ocultarnos el patético desempeño de la selección nacional?

Rodolfo Mauricio Botta,

r-m-botta@ciudad.com.ar