Cartas de lectores

Tiempo de encuentros

Estudié ciencia política motivada por una fuerte inclinación social. Ahora soy una joven con muchas actividades, e incluso a veces me convenzo de que hago demasiadas cosas por los demás y esas actividades me sirven para justificarme y no participar en convocatorias masivas en defensa de nuestros derechos.

Lunes 04 de Junio de 2018

Estudié ciencia política motivada por una fuerte inclinación social. Ahora soy una joven con muchas actividades, e incluso a veces me convenzo de que hago demasiadas cosas por los demás y esas actividades me sirven para justificarme y no participar en convocatorias masivas en defensa de nuestros derechos. Sin embargo, después de una semana agitada de trabajo, llegó el 25 de Mayo, y así como llegó pasó. Esa noche me inquietó un poco mi personal indiferencia, sabía que esa no era la manera de vibrar propia de una joven con ideales grandes. Algo no era coherente entre mi forma de pensar y mi forma de actuar y sentir. Me quedé pensativa durante esos días, también porque sabía que, en paralelo, cincuenta mil jóvenes de todo el país estaban reunidos a veinte minutos de mi casa reflexionando y trabajando por convertirse en un motor para "renovar la historia" en el Encuentro Nacional de Juventud. La verdad es que había rechazado la invitación, nuevamente porque tendría "cosas importantes que hacer". Sin embargo, las redes sociales y los medios de comunicación me movieron a actuar. El domingo era la última oportunidad de ser parte. Abrí un diario de tirada nacional esa mañana y apareció la frase de San Martín en la segunda página: "Hace más ruido una persona gritando que cien mil callando". Me decidí y organicé con unas amigas para asistir a la misa de cierre del encuentro. Quería estar ahí por curiosidad. Apenas entré en el Hipódromo y me mezclé entre la multitud de jóvenes argentinos, recuperé la tranquilidad que había perdido ese fin de semana. Entendí que la patria se hace desde dentro, que cada uno es importante. Una idea de Hannah Arendt en el contexto de totalitarismos que siempre me da vueltas es: "Cada persona es un nuevo comienzo, como cada acción que esta persona realiza", a la vez que es importante el intercambio, el contacto y la unión para renovar lo que es común a todos.



Logaritmo, hechos que hablan por si solos

En respuesta a la carta de lectores publicada el viernes 18 de mayo pasado por el DNI 13.788.966, decimos que la Asociación de Vecinos Autoconvocados del Barrio Logaritmo (AVA) no difama. Cuenta la verdad basándose en hechos reales y comprobables. Lo que también es comprobable es que el 93% de los vecinos que se menciona en dicha publicación no es real. La Comuna de Ybarlucea trató de sacarse de encima el problema del barrio haciendo una encuesta, la que llegó al 50% de los vecinos, de los cuales el 80% aproximadamente respondió que "preferían vivir en un barrio cerrado", una encuesta sesgada y mal hecha. AVA está integrada por más de un centenar de vecinos, esta información está disponible en las actas de la Asamblea de Vecinos Autoconvocados del Barrio Logaritmo para quien necesite verificar cuántos vecinos están conformando este colectivo comunitario. Contrariamente a lo expresado en la publicación, varias docenas de vecinos sí fueron engañados en su buena fe cuando firmaron con el escribano Lucero Eseverri las escrituras de sus lotes, ya que no fueron informados que el Country del Club Logaritmo Rugby no existía. La comuna niega participación a AVA en la búsqueda de una posible solución y tampoco lo hacen los directivos del Club Logaritmo, principales responsables del estado de situación actual.
Asociación de Vecinos Autoconvocados del Barrio Logaritmo.


¿Existe el pensamiento crítico en esta sociedad?

Un joven argentino, Miguel Antonio Mejía, creó la vacuna que combate la gripe H1N1. Esta es la historia que comenzó a circular en las redes sociales, historia que es totalmente falsa, la identidad del personaje fue inventada y la imagen de su persona fue tomada de un actor pornográfico, apodado "el niño polla". Por un lado es cómico ver la gente que publica, comparte, tuitea o comenta con orgullo esta falsa noticia, pero por otro, es muy preocupante ver que las personas confíen ciegamente en cualquier noticia publicada en las redes sociales, especialmente aquellas que ocupan cargos que influyen en la educación y el rumbo de un pueblo, como profesores y políticos. Podemos citar otros casos parecidos de noticias y fotos presentados como hechos verdaderos pero que está comprobado que son falsos. En la marcha contra la reforma previsional, circularon fotos de policías heridos por manifestantes, imágenes que no correspondían a los de la marcha, civiles heridos o violentados por policías que tampoco correspondían al evento y edificios destruidos por civiles que ni siquiera pertenecen a nuestro país. Otro de los casos fue en Córdoba, donde una mujer acusó a su ex de violar a su hija, lo escrachó con foto, nombre y apellido e hizo un pedido a través de su cuenta de Facebook para hacer "justicia por mano propia", un grupo de personas respondieron a este llamado, linchándolo, quemando su casa y finalmente abusando de él. La Justicia determinó que la violación no existió y su ex mujer está imputada por instigar a cometer delito. ¿Existe el pensamiento crítico en nuestra sociedad? Aparentemente es muy escaso. Noticias que carecen de fuentes comprobables son reproducidas con una viralidad impresionante, llegan de un extremo del país a otro en muy poco tiempo. ¿A qué se debe esta inmediata y multitudinaria reproducción de "hechos verdaderos"? La posible respuesta es que estas noticias y/o publicaciones tocan las emociones e ideologías (que están muy cargadas de sentimientos) de los lectores, ya sea orgullo, indignación, aberración, bronca, injusticia. Al parecer la capacidad crítica queda suprimida cuando afloran los sentimientos, generando la reacción de las personas, haciendo lo que les indican sus sentimientos y no la razón.
Mariano Crotti
DNI: 36.697.903


Estamos en una cacería de brujos

Estamos comprobando una paranoia general, una verdadera cacería de brujas, o mejor dicho de "brujos". Se produce una verdadera psicosis en mujeres fanáticas que imaginan agresiones de los hombres por todas partes. Se llega al extremo de que alumnas universitarias graban clases por si algún profesor dice algún chiste que ellas puedan interpretar como "machista" para denunciarlo. Y en las calles aparecen grafitis que dicen "muerte al macho" y cosas por el estilo. Todo esto que parece una moda disparatada es en el fondo algo más grave. Obedece a campañas psicológicas mundiales fogoneadas desde centros ideológicos de la llamada "ideología de género", de origen gramsciano, que intenta crear odios entre hombres y mujeres, vale decir entre los dos sexos. Digo entre los dos sexos y no entre los dos géneros, ya que desde siempre lo que existe son dos sexos y un solo género: el género humano. Lo demás son construcciones mentales antinaturales de la ideología de género. No nos dejemos lavar el cerebro.
Roque A. Sanguinetti
DNI: 6.065.831


Opinión sobre la ley de tarifas

¿Ya que la oposición aprobó la ley retrotrayendo las tarifas de luz y gas a noviembre de 2017, y que las empresas deberán devolver lo que se cobró de más al momento de sanción de la ley, por qué no agregaron un artículo retrotrayendo, también, sus dietas a noviembre de 2017, disponiendo la devolución de lo que cobraron de más al momento de sanción de la ley? Sería lo justo.
Roberto A. Meneghini
DNI: 6.069.678


Tengan cuidado con el cuento del tío

El sábado pasado al detenerme con mi automóvil en calle San Luis y Oroño se me acercó una persona bastante bien vestida, de uno 40 años, simulando un estado de shock y angustia. Al bajar el cristal del automóvil para preguntarle qué ocurría, me manifestó que había sido asaltado, que era contador y le habían quitado todo su dinero. Me pidió si por favor podía ayudarlo para que pudiera movilizarse con un taxi. Creyendo su actuado relato le entregué cien pesos. Me dijo que tenía que tomar más de un taxi, si podía darle algo más. Le entregué otros cincuenta pesos. Al retirarse, mi hijo que estaba conmigo, me manifestó que acababa de caer en la cuenta que era la misma persona que un tiempo atrás le había hecho el mismo engaño pero diciendo entonces que era médico. Indignado por el modo como abusaba de la buena fe de la gente, salí a buscarlo. A tres cuadras lo encontré utilizando el mismo ardid con un joven automovilista que estaba estacionando. Interrumpí el nuevo cuento del tío a los gritos, lo que ahuyentó al estafador. Lo seguimos junto a la nueva víctima y lo detuvimos a cien metros de Balcarce y Córdoba donde hubo un violento cambio de palabras, pero no había policías en la cercanía, por lo que la única forma de detenerlo era utilizando la violencia. Optamos por dejarlo huir. Luego pude enterarme que hubo ya muchas víctimas de buena fe del engaño que realiza en forma habitual. Creo conveniente publicar esta carta para alertar a posibles víctimas futuras. No hay cosa más vil que burlarse de la solidaridad y buena fe de los ciudadanos dispuestos a ayudar el prójimo. Sería bueno que la policía ubicara al estafador ya que actúa por la zona céntrica.
DNI: 6.065.052.

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