Jueves 12 de Junio de 2008
El sábado pasado concurrí con unos amigos de Casilda a presenciar el test match entre Los Pumas y el seleccionado de Escocia. Más allá de la fiesta (tanto por la masiva concurrencia como por el comportamiento de la gente), no pude dejar de sentir indignación al momento de ejecutarse las estrofas del Himno. No sólo el sistema de sonido era espantoso (unos cuantos megáfonos sobre la platea ubicada a la izquierda del autotrol), sino que la versión tocada fue prácticamente un engendro, compuesto por la introducción y la estrofa final. Ya bastante acortada está la canción que nos identifica como Nación como para que, encima, lo hagamos más corto todavía. Digo yo, ¿tanto hubiera costado convocar alguna banda militar, orquesta, grupo musical local o, al menos, conseguir equipos de sonido dignos? No sólo yo me sorprendí, también la gente alrededor mío oscilaba entre la sorpresa y la indignación. De igual manera, habría que pedir disculpas a la delegación escocesa, porque su himno tampoco se escuchó demasiado claro. Amén de ello, la organización fue casi perfecta, eso hay que reconocerlo. Sin embargo, espero que tengan en cuenta para futuros eventos que el himno es nuestra canción patria, no un ringtone...
Emilio Berrini, eberrini@hotmail.com