Miércoles 02 de Abril de 2008
Todo argentino que posea o alquile un campo se siente absolutamente dueño de estas subas del mercado internacional de la soja, aun advirtiendo que recibe un dinero insólitamente superior a los márgenes razonables de cualquier actividad empresaria. Los gobiernos no suelen pensar lo mismo y colectivizan la renta extraordinaria. Como en realidad ninguna de las partes hizo nada para generar el plus de precio de mercado que disputan, pierden de vista al verdadero dueño de la porción en disputa. China es un país dirigista y centralizado aunque con bolsones de mercados millonarios a los que se les permite comprar soja al alto precio que pueden abonar. Pero si la demanda norteamericana de productos chinos cae por la crisis en puerta, no te quepa duda que los chinos ajustan el consumo de carne por decreto y chau importaciones de harina de soja argentina, chau precio, chau corte. Sólo quedará en pie la vergüenza de no haber puesto la misma adrenalina en causas más nobles.
Mario De Rivi, marioderivi@hotmail.com