Spinetta
Spinetta como un dolor de mente, intenso, doloroso, primitivo. Spinetta vivo, solo para algunos. Spinetta muerto, para todos. Las canciones, laberintos inconclusos.

Lunes 30 de Enero de 2023

Spinetta como un dolor de mente, intenso, doloroso, primitivo. Spinetta vivo, solo para algunos. Spinetta muerto, para todos. Las canciones, laberintos inconclusos. El pan casero y la zapada de “Como el viento voy a ver”. Un concierto en el Anfiteatro, éramos apenas quinientos, en una noche bellamente gris, bajo un cielo plomizo, con Paul y Luisito.

Spinetta, tan surrealista como inaccesible. Tan moderno como clásico. Su arte arde en hogueras sofisticadas. En la cima del rock. En el mundo folklórico. En el ambiente del tango. En los tributos desde el jazz. En elucubraciones periodísticas. En la literatura. Spinetta nunca quiso ser en lo que se transformo.

Que ambivalencia misteriosa. Homenajes. Paisajes urbanos. Estatuas. Plazas. Escuelas. Calles. Todo lo que él detestaba. Please, encerrémonos en nuestro living en este miserable verano, un fin de semana y escuchemos todos sus discos. Prestemos atención a su poesía. A sus visiones. A sus estrafalarios arreglos. Quizás, el lunes, al alba, nos desperecemos mejores, auténticos.

Casi como un rayo de luz sobre el sosiego de elefantes reposando en planicies eternas.

Osvaldo S. Marrochi

LUIS ALBERTO SPINETTA - [Spinetta y las Bandas Eternas - DVD 3] - (en HD)