Cartas de lectores

Soluciones que agravan problemas

La sección La Región de La Capital titula: "Destacan el progreso en la obra del canal aliviador Arequito" y subtitula "Beneficiará a las localidades de Arequito, Chabás, Sandford, los Molinos y Casilda.

Domingo 20 de Enero de 2019

La sección La Región de La Capital titula: "Destacan el progreso en la obra del canal aliviador Arequito" y subtitula "Beneficiará a las localidades de Arequito, Chabás, Sandford, los Molinos y Casilda. Nace en el Carcarañá y se desarrolla en tres tramos". En la nota el señor Juan Carlos Bertoni explica que el canal de 30 kilómetros sólo aportará al río Carcarañá un caudal de 22 metros cúbicos por segundo y asegura que no perjudicará al río dada la magnitud de este último. ¿Bertoni sabrá lo que se siente estando inundado y debiendo soportar los 22 metros cúbicos adicionales que el menosprecia? Este es un ridículo argumento para justificar el trasvasamiento de las precipitaciones de la Cuenca del Saladillo a la del Carcarañá. Esto es mentira ya que casi siempre a ambas cuencas por igual y el río Carcarañá en épocas de lluvias no está en condiciones de absorber las actuales y mucho menos las que deberá recibir de regalo. Sabemos que la construcción de canales sirve para orientar las aguas y desviarlas de los centros urbanos que se ven afectados pero el problema no se resuelve trasvasando cuencas, porque de esta forma "resolvemos" los de algunos y se los agravamos a otros sin mencionar las modificaciones ecológicas consecuentes. Las respuestas a los problemas deben ser responsables e integrales y despojadas de la política partidista. Cuando se producen desbordes y anegamientos en el Carcarañá son consecuencia de las precipitaciones en la parte alta de la cuenca, orientadas por un intrincado sistema de canales, canalitos y canaletas a lo largo y a lo ancho desde Córdoba hacia el este. Los canales favorecen el escurrimiento pero el Carcarañá ya no alcanza a absorber los excedentes y el aporte de otras cuencas. Para aspirar a una solución se debe pensar en obras de infraestructura en el río para que no se produzcan los catastróficos desbordes que tanto daño generan a quienes habitan y trabajan en las zonas urbanas rivereñas y los incalculables daños ecológicos en las tierras anegadas circundantes. No sabemos la razón del cajoneo de proyectos relacionados con un aliviador que dividía el caudal a la altura de Timbúes y no afectaba centros urbanos. Se argumentaba la inconveniencia ecológica. ¿En el que se está construyendo no? A lo mejor la solución es un dragado del río como en el Canal San Antonio o represas retardadoras como en el Ludueña. Lo que no se puede admitir es que nos mientan descaradamente. Lo que consiguen es beneficiar provisoriamente a algunos para perjudicar definitivamente a otros.
Manuel A. Torres
DNI 6.029.173


Por culpa del Imusa se me extravió el gato

Deseo manifestarme en este espacio como modo de expresar mi "impotencia". El pasado miércoles 9 de enero se realizaron procedimientos sanitarios con cupo limitadísimo a las mascotas de los vecinos que nos acercamos al móvil quirúrgico que arribó una hora más tarde al lugar indicado. El motivo de la presente es señalar la precariedad y falta de experiencia para casos especiales como fue el de mi mascota, de la que por estas horas desconozco su paradero. Cuando llegó el turno de aplicarle el preanestésico sencillamente se les escapó. ¿Y ahora qué? No voy a juzgar el nivel profesional de los veterinarios al momento de practicar las cirugías y aplicar la vacunación y desparasitación tan esperada por quienes estuvimos puntualmente en Iriondo al 3600 con nuestras mascotas. Demando de las autoridades y funcionarios a cargo de Imusa y a la propia intendenta de la ciudad que equipen la unidad quirúrgica con lo que corresponde. Al momento de traspasar mi gato de la caja transportadora a lo que supuestamente se me comunicó era una red, aparecieron con una bolsa de verdura, sin mango, sin ajuste, sin nada; en pocas palabras los animales tiene que estar en estado de meditación para acceder a ellos. Concretamente el Imusa a mi entender, es directo responsable del extravío de mi mascota y de no saber cómo lidiar con estas situaciones. Autoridades de la ciudad y de este organismo, piensen, trabajen, reclamen e "inviertan" en equipamiento y en dosis de medicinas que la gente que llevó a más de un animal tuvo que elegir a cuál vacunar. Repito, en estos momentos me invaden impotencia, bronca, decepción y la sed de reclamo ante esta dependencia municipal.
Rosana V. Núñez
DNI 18.339.599


Un comentario sobre los ciclistas

Para formular una queja hay que tener autoridad moral suficiente. Leo en el diario la queja de los ciclistas. Si conducís un auto, al cruzar una bocacalle con semáforo en verde, cuídate de los ciclistas y motociclistas que cruzan en rojo, y si lo haces como peatón, lo mismo. Si caminas por el centro de bulevar Oroño, cuídate de los ciclistas que circulan por esa zona prohibida, hay veces también alguna moto. Si caminas por el parque Independencia ya sea por la calle lateral a la avenida Pellegrini o Cochabamba, cuidate de los ciclistas, que en lugar de hacerlo por la zona especial para ello en Pellegrini lo hacen por el parque. A veces les hago una observación y en lugar de pedir disculpas recibo una puteada. Nuestro problema son los gobernantes, sí, pero en gran medida la sociedad que formamos en la que todos son derechos pero obligación, ninguna. Ya publicaron foto de ciclistas correctos, ahora vayan a los lugares que les digo y en un minuto podrán tomar un montón de fotos de ciclistas infractores. Lo que digo, obviamente nada tiene que ver con el caso (accidente), que dio origen al artículo. De ningún modo mi queja es en defensa de los automovilistas incorrectos. ¡Y vaya si los hay!

Roberto Mogues


Deterioro de las calles y veredas rosarinas

¿Cómo combatir la inseguridad, la pobreza, etcétera, si al gobierno local ni siquiera le interesan el estado de las calles de una de las ciudades más importantes del país? Muchos de los rosarinos que caminan diariamente no son personas jóvenes, bien entrenadas, que pueden fácilmente sortear los baches y pozos que caracterizan a esta urbe. Muchos son madres con niños o con bebés en cochecitos, personas no videntes, ancianos con dificultades para caminar, etcétera. ¿Estamos esperando a que una persona ciega o anciana se rompa la cadera o se fracture la pierna con todos los perjuicios que eso acarrea a cualquiera para su salud y para su bolsillo, para que de -una vez por todas- la Municipalidad tome cartas en el asunto? Quiero creer que no, y espero que nuestros gobernantes le den a este tema la importancia que realmente tiene y merece. Y por último me pregunto: ¿Qué tipo de ciudad le mostramos a los turistas si todas las veredas se encuentran rotas, con desniveles, baldosas flojas y con los consabidos daños que implica para quien tiene la desgracia de caerse, especialmente si se trata de personas con dificultades motrices o con alguna discapacidad? Espero que esta carta sirva para que otros rosarinos alcen la voz y esta preocupación llegue a oídos de quienes hoy nos gobiernan. Muchas gracias.
DNI 25.453.719

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