Cartas de lectores

Sobre los hechos y los discursos

Martes 27 de Febrero de 2018

Ya en los albores de la etapa histórica llamada postmodernidad comenzó a expandirse el planteo acerca de la centralidad de los discursos sobre los hechos. No es casualidad que en el sistema del capital mercancía se otorgue prioridad a la ideología por sobre lo concreto. Esta cumple su rol de coartada filosófica para justificar lo establecido por las clases dominantes. En una entrevista publicada por este diario a Marcos Novaro él afirma: "En el caso Maldonado importaron más los discursos que los hechos". Justamente, y porque somos materialistas, nos interesan los hechos y en todo caso los discursos no son otra cosa que interpretaciones. Los hechos tienen una contundencia irrebatible. Los videos muestran cómo se desarrollaron los acontecimientos y fueron difundidos por diversos medios. El 1º de agosto de 2017 hubo una violenta incursión de gendarmes en la comunidad mapuche Pu Lof en resistencia de Cushamen. En efecto ese día un centenar de agentes federales llevaron adelante una feroz persecución de ocho pobladores de la Pu Lof de Cushamen, entre los que estaba el joven anarquista Santiago Maldonado. Poco tiempo antes un alto funcionario gubernamental estuvo dando instrucciones a los uniformados en la ruta 40, es decir dirigiendo el operativo. Santiago Maldonado permaneció desaparecido forzadamente 78 días. En ese lapso las autoridades gubernativas nacionales tejieron una multiplicidad de simulacros, encubrieron el accionar represivo y lo justificaron por todos los medios. Si estos hechos no son suficientes cabe recordar la represión desplegada en las marchas reclamando por la aparición con vida del joven libertario. Allanamientos de centro culturales alternativos y hostigamiento a luchadores sociales ácratas. El asesinato por la espalda del joven Rafael Nahuel en Villa Mascardi no hace sino confirmar la avanzada represiva del Estado contra quienes enfrentan a latifundistas y expoliadores. Además, más allá de los discursos, los hechos hablan y dicen mucho más.

Carlos A. Solero.

Miembro de la APDH

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