Sábado 27 de Septiembre de 2008
A una semana de que dos asesinos quisieron entrar a mi casa y casi matan a mi marido y a mi hijo, quisiera que alguien me explicara dónde están mis derechos. ¿Soy yo humana o solamente esa ventaja es para los delincuentes y la lacra social mantenidos por todos nosotros? ¿El Estado no me tiene que dar seguridad? ¿Hasta cuándo tengo que tragarme el verso de que a los delincuentes y asesinos hay que ayudarlos a regenerarse, dándoles comida, salud y un montón de cosas más mientras que a nosotros nos quedaron las balas en el cuerpo, los moretones, la mente destruida por la impotencia y el susto? ¿Alguien me puede decir, por piedad, qué tengo que hacer ahora? ¿Nosotros no tenemos derechos humanos? Espero que alguien pueda, o mejor dicho, se anime a contestarme. Nos mandaron dos demonios, pero también una legión de amor, llámenlos ángeles: amigos, vecinos o gente que sin conocernos me paraban en la calle para decirme que estaban con nosotros, y que ellos tampoco aguantan más. Hay que hacer algo, porque estamos solos en esto.
Miriam Reinhardt
larei@hotmail.com