Jueves 27 de Octubre de 2022
Cada cuatro años un Mundial de fútbol, Argentina ya clasificó y todos contentos. Euforia, corremos por conseguir álbumes de figuritas en los quioscos, se agotan, vemos gente agolparse en filas para conseguir aunque sea unos sobres y si encontramos la figurita más difícil (la de Lionel Messi) “somos los campeones”.
¿Pero que hay detrás? Algunos viajarán a Qatar, los que pagan dólares sobrevaluados con el nombre ocasional y los otros, vos, yo, lo miraremos por TV.
El gobierno lanza un plan de compra para televisores y celulares en largas cuotas y bajo interés. ¿Será para beneficiarnos? Estas ofertas huelen raro.
¿Nos prestamos a un nuevo engaño? ¿Se acuerdan qué pasó en el Mundial 78? ¿Ocultarán una vez más la basura bajo la alfombra?
El gobierno actual aborda medidas económicas que no ayudan ni favorecen. Son sin rumbo, apenas son parches que no alcanzan para cubrir el perforado presupuesto económico.
Díganme: ¿hay quién le alcance el dinero para vivir? Pagar cuotas del colegio, alquileres, medicamentos, impuestos y servicios, prepagas u obra social, compras para la canasta familiar.
Sobrevivimos como podemos, no sabemos que gastos recortar, ya no nos damos gustos: salidas con amigos y festejos, gimnasio, club, cine, hacemos malabares para renovar la ropa y el calzado, sostener el cable, internet y Nexflit.
El año próximo habrá elecciones… ¿En qué cambiará? Los que se postulan candidatos piensan que se puede, ellos dicen ser buenos, desinteresados, nobles, que anteponen todo por un futuro mejor. ¡Vivimos un engaño, mintiéndonos una y otra vez!
Es hora de que nos saquemos la venda de los ojos y desterremos la hipocresía para ver con absoluta verdad… solo así entenderemos que nuestra vapuleada Argentina tendrá alguna chance de reencontrar el camino perdido.
Alicia Brescia