Sábado 22 de Marzo de 2008
Comenzaré confesando que comienzo a preocuparme. ¿Será posible que todos los arborícolas me toquen a mí? De todo lo que dice Doña Erica Gisela Alí, comentando mi carta del 12 de marzo, nada tiene que ver con el punto, y siguiendo la tradición se va por las ramas. Agradezco su lección de historia nacional y la moralina. Dicho lo cual voy al punto: en mi carta me limito a tratar, basado en datos históricos documentados, el insólito, vergonzoso y lamentable cambio de denominación de la calle 25 de Diciembre _fecha particularmente cara para los rosarinos_ por la del sanguinario dictador Juan Manuel de Rosas. Este se dedicó a la cacería de indígenas, y ese es el punto. ¿Es verdad o no es verdad? Lo demás es jarabe de pico. Es una cortina de humo que se echa para defender y justificar al siniestro mazorquero. Lo preocupante en todo esto, es que gente como Doña Erica acaba finalmente justificando "científicamente" la inicua matanza de indígenas _tan seres humanos como cualquiera de nosotros_ con el solo argumento que eran los dueños de la tierra y a nosotros no nos convenía que así fuera. Doña Erica, vamos al punto y dejemos la dialéctica para otra ocasión. ¡Por favor!
Cristián Hernández Larguía
LE 3.687.93