Cartas de lectores

Siempre en diciembre

"Diciembre, siempre en diciembre", dice un amigo y recuerda tristemente el diciembre del "que se vayan todos".

Jueves 21 de Diciembre de 2017

"Diciembre, siempre en diciembre", dice un amigo y recuerda tristemente el diciembre del "que se vayan todos". Claro que este diciembre maneja otro contexto pero con el mismo contenido represivo hacia el pueblo. Paradójico, ¿no? En vez de ser el mes del amor, paz y reflexión lo convierten en represión y violencia, y lo que resulta más doloroso es ver en las redes sociales o en la vida misma que compartimos con personas –no virtuales– el pensamiento destructivo para con aquellos que salen a defender los derechos de los trabajadores, maestros, jubilados, niños o indígenas, con palos, piedras y botellas, tildándolos de "vagos, vayan a trabajar". Y lo que es peor, cuando dicen: "está bien, ellos se lo buscan". Analizando y no comprendiendo esa actitud de muchos ciudadanos, siendo que con algunos de ellos hemos compartido infancia, escuela, vecindad, parentesco también y sabemos que vienen de familias de origen muy humilde y vivieron en barrios muy pobres, y cómo olvidar que algunos contaban a modo de baño con un "escusado" en los fondos de su casa. Eran pobres pero con dignidad, y hoy, les tocó ese golpe de suerte en la que han mejorado considerablemente su economía de la cual nos alegran sus logros. Pero no se dan cuenta muchos de ellos que si sus padres vivieran, estarían luchando para que no le descuenten de la miseria que significa hoy una jubilación después de haber aportado toda su vida para querer vivir con un poco de dignidad. Cómo pueden tener esa desmemoria con las carencias que han sufrido en la vida y no ponerse hoy en el lugar del que sufre; nos duele profundamente que sufran de aporofobia. Cómo puede ser que no los conmueva que el 50% de los niños en el país sean pobres, tampoco que maten a sangre fría y por la espalda a una persona que reclama por su tierra, ni recordar que en algún momento de sus vidas ellos mismos sufrieron carencias como las que hoy tienen aquellos que salen a reclamar. No los conmueve nada que no sea su espacio y su interés propio, y como excusa y complicidad a todo este mal gobierno violador de derechos, insultan justificándose en nombre de una ex presidente como si eso les diera libertad para hacer las barbaridades. Juzgan livianamente la conducta rebelde de los que se ven afectados por estas políticas infames, justificando todo tipo de violencia, hasta lo más extremo, que es el crimen, aduciendo que ellos apuestan al cambio y que el que reclama pone palos en la rueda, justificándose por los errores del gobierno anterior. La construcción de esta confusión sólo termina revelando una realidad que se vive a diario y se sufre en cada lugar generando angustias e impotencias que inevitablemente llevan a la movilización de las mayorías, donde terminamos siendo víctimas de un gobierno sin razón que en vez de revertir este mal camino que inició, sólo responde con violencia. Dos cosas nos quedan claras de la ideología de este gobierno: hablar de plata y reprimir.
Adriana Diez
DNI 13.448.311


Basta de violencia y barbarie

Los argentinos debemos elegir y no quedan otras alternativas. No hay excusas, o seguimos intentando reflotar civilizadamente el país, o se hunde definitivamente en la barbarie. La violencia descontrolada que vimos en vivo y en directo desde la Plaza de Mayo es un aviso contundente y exime de comentarios. No hay más opciones, civilización o barbarie, y no queda otra.
Roque A. Sanguinetti
DNI 6.065.831


Agradecimiento a Pami e Ipam

¿Por qué sólo contar lo malo? También lo bueno cuenta. El lunes 11 de diciembre pasado fui intervenida quirúrgicamente por el urólogo Fernando Gambetta, y asistido por el anestesiólogo Mario Grossi. Dos señores médicos por su capacidad y trato humano. La atención fue en el sanatorio Nuestra Sra. del Rosario (Ipam), prestadora de Pami. La atención de enfermería, mucamas, supervisoras, ecónomas, fue excelente. Gracias Pami e Ipam.
Nélida C. Colicchia


No a los paros, sí a la convivencia pacífica

No estamos hablando de paro sino de retroceso. No hay un reclamo coherente con argumentaciones sustentables y profundas, hay ira y ceguera. Los que plantean paro han perdido la noción de esa herramienta fundamental que fue el paro, cuando años atrás tenía una carga específica fuerte, un mensaje incontrastable, un efecto generalmente contundente. Se ha perdido o se ha pisoteado, o se ha destruido un formato razonable de reclamo, de discusión, de debate y sobre los grandes temas. Sólo quedan los resabios de un largo tiempo –algo más de una década– por no ir a mediados del siglo pasado, durante el cual el populismo, entendido como proceso político de formación de masas manejables, instaló exitosa y lamentablemente, la idea de "tomo lo que necesito, no me importa si molesto a alguien, mis derechos por encima de los de todos los demás". A esto se le llama paro en este diciembre de 2017, (siempre buscando una fecha especial) que por otra parte supone la exhibición obscena de una organización violenta, armada y siniestra. Antifaces, gorras, palos, cascotes y bombas, en lugar de reuniones, discusiones, apertura. El camino de la acción pacífica es largo y pedregoso. Pero debemos insistir en transitarlo, como lo hicimos votando y eligiendo. Y como lo seguiremos haciendo defendiendo a los elegidos. Siempre, sean cuales fueran ellos. No al paro irracional, no a los cortes, no a los piquetes. Sí al trabajo, sí al compromiso, sí a la convivencia pacífica.
Susana Tealdi
DNI 5.588.201


No a la desestabilización institucional

La enorme preocupación de que, una vez más, la consolidación de una república democrática y desarrollada se frustre, nos obliga a señalar la gravedad de los hechos vividos en estos días y sus objetivos. Para esto debemos demoler leyendas negras con la que se describen los gobiernos democráticos y la frustración de los proyectos de transformación que hoy nos ubicarían entre las grandes naciones. Busquemos los factores en la desestabilización y caída de las presidencias de Arturo Frondizi, Arturo Illia, Raúl Alfonsín y Fernando De la Rúa. En todas se dan los mismos protagonistas políticos. Por ello es nuestra obligación señalar con franqueza y sin temor a nuestro gobierno que está sufriendo los mismos objetivos de desestabilizar. 1) El gobierno con la mejor intención, actúa con ingenuidad. Desconocen los hechos acaecidos desde 1958 hasta hoy. Inexperiencia y quizás soberbia. 2) Mal manejo del contrapeso para amortiguar el impacto en los jubilados (bono). Al ser tardío no cumple con lo que buscaron quienes aconsejaron su aplicación mucho antes. 3) Para lograr sumar experiencia probada, este gobierno debe ser una real coalición de gobierno. Se está a tiempo, y sin propósitos menores, avanzar en la construcción que asegure el éxito de Cambiemos y se eviten los males que sufrimos.
José Bielicki


Cada día más sometidos

Ralmente es increíble que el pueblo argentino esté sometido a tanto desgobierno. Los jubilados de nuestra Nación estamos cada día más sometidos a pesar de haber trabajado todas nuestras vidas. Ahora se nos somete a un mayor sufrimiento reduciendo nuestra miserable jubilación. Por favor, señor presidente, haga honor a sus funciones para el pueblo que lo necesita y lo votó, y merece ser bien gobernado. El ajuste hágalo con los delincuentes que le han robado una gran cantidad de fondos al país, y algunos siguen sueltos.
Arturo Brunner


Con el corazón vacío y los bolsillos llenos

No sé si se publicará esto, pero tengo necesidad de expresarlo. Nunca hice comentarios sobre política ni tengo partido político alguno. Pero esta situación me sobrepasó. Siento indignación. Indignación al oír a los votantes para la reforma previsional, a los gobernantes que en costosos actos o cadena nacional dicen tener amor a la patria y vocación de servicio. ¿De qué me hablan? Vocación era la de próceres de antes que por amor a la patria arriesgaban su vida (y no la de los demás), y no cobraban un peso. Desde mi humilde condición pregunto: ¿no sería más fácil y más justo que en cambio de recortarle el salario a los más débiles (en este caso a los jubilados) se recorten el salario los políticos y así llegar a recaudar la misma cifra? Porque para un jubilado el cobrar 350 pesos menos le representa mucho, tal vez privarse de un medicamento, mientras que a un gobernante, cobrar 6.000 pesos menos ni lo notaría. También me indigna el avasallamiento en la democracia. No puede ser que quienes nos representan tengan el corazón vacío y los bolsillos llenos. Que nos quieran manejar en vez de administrar. En definitiva, ellos son como los gerentes de una empresa. El patrón los selecciona para que administren su negocio lo mejor posible y les paga por ese trabajo. Si no cumplen los despide. ¿Qué podemos hacer nosotros para que los "gerentes" de nuestra Argentina, a los cuáles les pagamos un abultado sueldo, hagan las cosas bien y tengan aptitudes positivas, no actitudes negativas? Estamos hartos de que este gobierno, del anterior, y del anterior del anterior. Asumen sus cargos sólo para llenar sus bolsillos y los de sus amigos usando el poder que les otorga la sociedad, no para eso, sino para el bienestar de un país. Quiero destacar además, que repudio absolutamente los actos de violencia de todas las partes. Gracias.
Stella Maris Fiori

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