Domingo 15 de Enero de 2023
No hay día que no escuchemos quejas de los jubilados por los atropellos que sufren de funcionarios que deberían velar por sus derechos.
No hay día en que los jubilados no reclamen la devolución de sus instituciones y que los dineros recaudados por ellas sean administrados por sus dueños legítimos más allá de las demagogias del gobierno de turno. Pero pocas veces hay mea culpa de los jubilados por los errores propios. Por ejemplo, al momento de votar muchos se amparan en la edad para no cumplir con el compromiso cívico, con excusas bastante vagas: “ya me tienen cansado, son todos iguales, para qué si igual nos van a embromar”.
Pero no entienden que justamente al no estar presentes con el voto les dejan libre el camino a los corruptos, ineptos e inescrupulosos de todos los partidos. Las organizaciones de jubilados, en su mayoría, reducen sus actividades a bingos, clases de yoga y turismo, pero nada hacen para representar a sus integrantes en los reclamos por sus derechos. La mayoría de los jubilados están desbordados por sus cuestiones de salud o por usar sus magros ingresos para sostener a sus hijos y nietos. Muchas veces son distraídos en reclamos para que aquellos con ingresos altísimos no paguen impuesto a las ganancias pero se olvidan de hablar de los que, cobrando la mínima, no les alcanza ni para comer, mucho menos son alcanzados por el impuesto a las ganancias.
Nadie reclama porque la mayoría de los jubilados cobra una mensualidad inferior al nivel de pobreza.¿Se puede hacer algo? Por supuesto y mucho. Por empezar sumar participación y compromiso en instituciones y partidos. Pero hay que hacerlo ya para desplazar a ineptos, corruptos e inescrupulosos de todos los partidos y antes del cierre de listas. Debemos obligar a todos los que se quieren candidatear, en cualquier cargo y nivel, a definir claramente sus proyectos concretos (nada de hipócritas diagnósticos con lágrimas a lo Cavallo) para los adultos mayores, hay que tomar conciencia de que si millones de ellos se ponen firmes podemos definir una elección.
Claudio Gershanik