Cartas de lectores

¿Sexualidad responsable?

En relación a la nota de opinión titulada "ESI: camino hacia una sexualidad responsable", publicada en este diario el 20 de septiembre pasado, rubricada por la doctora Carina Cabo, me permito hacer algunas observaciones

Domingo 28 de Octubre de 2018

En relación a la nota de opinión titulada "ESI: camino hacia una sexualidad responsable", publicada en este diario el 20 de septiembre pasado, rubricada por la doctora Carina Cabo, me permito hacer algunas observaciones. La ley 26.150 (Programa Nacional de Educación Sexual Integral) del año 2006 reconoce el rol fundamental que tiene la familia en la formación de los niños y adolescentes, previendo, incluso, instancias de formación para los padres o responsables, siendo uno de sus fines el de "vincular más estrechamente la escuela y la familia para el logro de los objetivos del programa" (art. 9). A su vez, la Declaración Universal de Derechos de Humanos (con rango constitucional en nuestro país), reconoce a los padres "el derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos" (art. 26 inc. 3). Pero, ¿a qué se refiere este "derecho preferente" de elegir el tipo de educación de los hijos? No significa, obviamente, que los padres tenemos derecho a decidir que no se imparta a nuestros hijos matemática, o educación vial, como lo sugiere la profesora Cabo, recurriendo a una falsa analogía. No tenemos, incluso, derecho a decidir que no se les imparta educación sexual. Lo que está protegido es la elección de aquellos aspectos que hacen a la intimidad, a la privacidad (en este caso familiar) que, por ser tales, pertenecen al sagrado ámbito de la libertad: la opción religiosa, ideológica, política, ética, filosófica, entre otros temas. En estos terrenos, es un deber del Estado impartir los contenidos con amplitud para formar el pensamiento crítico; pero debe abstenerse de "bajar línea" para imponer ciertas perspectivas en detrimento de otras; todas decisiones que, insisto, corresponden a la libertad e intimidad de cada familia. Y, a contrario de lo que opina la doctora Cabo, el que "pierde" es quien no se opone a que se invada su libertad. Coincido con la profesora en cuanto a que la educación sexual debe ponerse en marcha para cumplir ciertos objetivos y valores que son universalmente aceptados: evitar embarazos no deseados, prevenir enfermedades de transmisión sexual, romper con estereotipos de género, advertir situaciones de abuso, profundizar el respeto y la solidaridad. Pero no es correcto, por ejemplo, que se intente promover (que significa impulsar) la diversidad sexual, como lo sugiere la profesora, porque eso sí es una "bajada de línea" que invade el ámbito de la libertad; en todo caso, hay que promover el respeto por dicha diversidad y por cualquier otra. Ningún derecho es absoluto, ni debe ser ejercido de manera que afecte el derecho de los demás: ni la libertad de pensamiento de los padres debe obstaculizar la educación sexual de los niños y adolescentes; ni la educación sexual debe impartirse imponiendo perspectivas que invadan la libertad de los propios niños ni de las familias. Educación + respeto + libertad son un combo perfecto.

Juan Gabriel Soriano

Abogado Diplomado en Gestión Pública

Profesor de Derecho Constitucional


Plazo de renovación del carné de conducir

He leído con mucha atención las cartas de lectores que, sucintamente, hacen referencia a lo breve que resulta el plazo concedido para la utilización del carné de conductor después de los 70 años, y sus sucesivas renovaciones para continuar habilitado a conducir, la que es de apenas un año. Todas las opiniones coinciden en que el tiempo entre una y otra es muy breve. Ello supone que una persona apenas 12 meses después de haber sido controlado su estado psicofísico debe reiterar toda la gestión para que se practique un nuevo contralor por parte del municipio que le impone el sistema, lo cual conlleva todo un desembolso de tasas y otros rubros que ingresan a las arcas de Rentas de la Municipalidad. Pero no es eso lo sustantivo sino que se subestima el deterioro de una persona nada más que en apenas un año, de sus condiciones como para conducir un vehículo. Se debería revisar estadísticamente cómo pesan las variables de siniestros y accidentes sobre personas de estas edades respecto de los más jóvenes, pues según tengo entendido a través de informaciones fehacientes los porcentuales resultan que en los más jóvenes son superiores. Asimismo, no existe en la ley 24.449 ninguna norma expresa que disponga tal límite temporal de vigencia. Es obvio que ello corresponde a una discrecionalidad que ejerce la autoridad municipal. Personalmente, creo que está fundada, y estoy persuadido cabalmente, resultando rayana con la exageración y arbitrariedad del abuso tributario con fines recaudatorios, más que por ninguna otra razón. Además, somete al requirente de la renovación de su carné a una exagerada gestión burocrática que es embarazosa para las personas que asisten a sus respectivos distritos zonales, y ello impone la necesidad de un plantel inexplicable de personal superior al normal, así como de médicos y oculistas entrenados para controlar a los requirentes conductores que acuden ante la necesidad de disponer del elemento habilitante. En la actualidad, la vida humana, y es muy sabido por todos, se ha extendido, lo cual también repercute en el mantenimiento de un buen estado de salud para disponer de una mejor calidad de vida. Este es un reclamo formal en ejercicio del derecho constitucional en su artículo 14 de peticionar ante las autoridades a fin de que extienda su plazo al doble para que con ello mengüe la ansiedad que genera la proximidad del plazo para concurrir al distrito, así como a desplegar toda una gestión apresurada que deviene extremadamente arbitraria.

Héctor Malvar


Vos sos tu salvación

Muchos años callé, lloré en silencio, me maltraté y seguí siendo víctima, pero porque yo elegía serlo. El ser víctima de abuso sexual no fue mi elección pero sí seguir siendo víctima de mis monstruos internos, que martillaban mi cabeza hasta cansarla. Nadie puede entender tu dolor, pero encerrarte no hace la carga más liviana, todo lo contrario. Y dejarlo todo es dejarse a uno mismo, no dejes que suceda, valemos mucho. Sos una sobreviviente y solamente vos podés decidir seguir siendo víctima o transformarlo todo. Una parte de tu historia cambia para siempre pero no toda tu historia, depende de vos qué hacer con el resto. Dejar que todo se derrumbe o intentar transformarlo todo. Yo elegí transformar mi historia, y vos podés transformar la tuya, o si estás cerca de alguien que fue víctima de abuso también podés ayudar a transformarla. No es la soledad la mejor compañera, no te refugies en ella, eso solamente va a agrandar tu dolor. Es terrible cuando por dañar tu cuerpo callan tu boca, pero depende solamente de uno seguir quedando callado por el resto de la vida. No lo hagas y no permitas que alguien cercano a vos que fue abusado lo haga. Descubrí lo fuerte que era cuando ser fuerte fue mi única opción. No quedarse en el lugar de víctima es ir corriéndose y empoderarse. No tapando lo vivido sino rearmando tu historia a partir de lo vivido. Me llevó muchos años rearmarme a partir de los pedazos, pero lo logré. Se puede. Vos sos tu salvación.

DNI 23.038.817


La Iglesia y las campañas

La misa en Luján que encabezó Hugo Moyano hace unos días me mueve a la siguiente conclusión: el fin no justifica los medios, ni las compañías.

Roberto Meneghini

DNI 6.069.678

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