Jueves 10 de Abril de 2008
A partir de leer la carta de lectores "Una ciudad para todos", estuve por titular esta nota: "Una ciudad para todos desde las reparticiones públicas". Llegó junto con el diario un suplemento de educación vial en colores donde figuran todas las señales de restricción. Supongo que quien lo ideó tomó como referencia los datos de la Dirección de Tránsito. Es llamativo no encontrar ninguna señalización que explique qué significan los discos de discapacitados y sus restricciones. Como tengo experiencia en los disparates que puede contestar la gente con carné de conducir y que sin ser discapacitada estaciona en lugares para discapacitados, creo que es hora de que Tránsito haga una campaña de concientización exhaustiva. Debería exigir, a la hora de otorgar las licencias, que se conozcan todas las normas sobre discapacidad y lo que significa un cordón pintado de amarillo entre discos de discapacitados. Aclaro que algunos de esos espacios son para quien vive en ese domicilio. Al figurar la patente exclusiva del discapacitado en los discos, éstos deben ser respetados. Los autos estacionados con otra patente pueden ser removidos por la grúa. Entre disco y disco debe haber seis metros libres. Cuando escucho las contestaciones de infractores recuerdo una frase célebre: "Existen dos maneras de ser feliz: una es hacerse el idiota y la otra serlo".
Silvia Buonamico, silviabuonamico@yahoo.com.ar