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Semejanzas y contrastes

Domingo 18 de Octubre de 2020

Semejanzas y contrastes

La fotografía de Archivo que reproduce La Capital en su edición del 13 de octubre pasado, al pié de la página 2, grafica la visita del entonces presidente de la Nación, Marcelo Torcuato de Alvear, a esta ciudad con motivo de la conmemoración de su segundo centenario. Lo acompaña su ministro de Guerra, Agustín P. Justo, uno de los mentores del funesto golpe de Estado ocurrido en 1930, y luego usufructuario de la primera magistratura, resultado de una elección espuria que sus bellacos defensores sintetizaron justificarla mediante la expresión “fraude patriótico”. Entre Alvear y quien ocupara la Presidencia de la Nación hasta fines del año pasado se advierten algunos rasgos comunes y profundas diferencias: ambos nacieron en hogares que les garantizaron existencias enmarcadas en el despilfarro que alienta la posesión de riquezas provenientes de la gestión exitosa de los ancestros. Los caracteriza su desprecio inmanente por los sectores sociales más vulnerables, esforzándose, en ocasiones vanamente, por disimular ese rasgo miserable de sus personalidades. No se destacan por su laboriosidad, prefieren gozar de la comodidad que dispensan las poltronas, actitud que facilita la elusión de responsabilidades. Entre las cualidades personales que se advierten exclusivamente en Alvear, pueden anotarse su sólida formación cultural que se materializó particularmente en el apoyo al teatro a través de su esposa, Regina Pacini, su respeto genuino por la libertad de expresión y su desvinculación personal con negocios espurios que proliferaron en la tristemente célebre “década infame”. Con posterioridad al fallecimiento de don Marcelo se comprobó, a través de su haber sucesorio, el deterioro significativo de su patrimonio.

Jorge Arévalo

DNI 10.189.789

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