Cartas de lectores

Seamos amables y solidarios

Sábado 01 de Diciembre de 2018

Con la crisis se instaló una tendencia laboral dónde "pasó de moda" el sueldo fijo. Todo lo que puedas llegar a generar es producto de la insistencia obligatoria que caracteriza estos trabajos sumamente inestables. Me quedé sin empleo hace un mes y no paro de recibir propuestas de entrevistas donde "la remuneración es sólo por comisión". Como si se estuviera perdiendo hasta la capacidad de trabajar tranquilo, con un mínimo de seguridad al saber que el mes siguiente tendré el mismo sueldo que el mes pasado. Son trabajos que te absorben la poca energía que te queda al levantarte cada día con un precio distinto en las góndolas. Es la presión constante del repetir y repetir hasta que alguno enganche, y allí suspirar pero sin mucho descanso. Aquí hay dos cuestiones: el empleador que no quiere correr riesgos y el empleado desesperado ya con limitadas oportunidades e ilimitadas deudas. Desde esta perspectiva me di cuenta que tenemos que ser más amables con la persona que te llama un domingo a la tarde "y te molesta" para cambiar de empresa de telefonía. También a aquellos que venden productos nutricionales, visitadores de obras sociales, chips de teléfonos, perfumes "casi" auténticos, panificación artesanal, planes de autos, hasta ciertas empresas de ventas y alquileres de inmuebles (puedo seguir toda esta madrugada que me tiene sin dormir). Entre todos nos tenemos que brindar respeto y un poco de calidez. A lo que voy es que, por favor, seamos amables. Sabemos que la situación no es buena para nadie, pero para otros es mucho peor. Si rechazamos un producto o servicio, hagámoslo de una manera adecuada y con amabilidad. Siempre es necesario ponernos en el lugar del otro para generar esa empatía que se nos está olvidando poner en práctica.

Gracias a los docentes de la UNR

Queremos agradecer infinitamente a los docentes de la Facultad de Medicina de la UNR, doctores Ricardo Nidd y Oscar Bedini, por la realización del "2º Curso Anual de Actualizaciones de Clínica Médica", dedicado especialmente al los alumnos del Plan 98. No sólo nos sirve para mantenernos actualizados sino que nos ayuda enormemente para no perder el ritmo y así poder finalizar la carrera. Es un orgullo y privilegio ser alumnos de dichos docentes que exponen sus clases con tanta pasión. Inmensamente agradecidos.

¿Y por casa cómo andamos?

Leo y me sorprendo en la sección "En voz baja" de este diario que en los baños de la Casa Rosada hay faltante de todo tipo de artículos para higiene. Es muy lamentable y a la vez reprochable. Pero, les cuento, aquí en Rosario el 3 de noviembre pasado fuimos con mi familia a la catedral, pues se confirmaba mi nieto. Un acto religioso muy afectivo y emotivo. Calculo que en el templo habría unas 150 personas, y con mis 73 años y prótesis de rodilla, le pedí a una persona allegada a la iglesia que me informara la ubicación del baño. La respuesta fue: "Está cerrado". "¿Cerrado?", dije. "¡Sí!", me contestó. Tuve que bajar casi 50 escalones para llegar al baño público que existe por avenida Belgrano, junto a las escalinatas del Monumento a la Bandera. Luego de contribuir con quien lo atiende, volví a subir los escalones para regresar a reencontrarme con mi familia en la catedral. Siempre que he visitado en otras ciudades iglesias y catedrales nunca me ocurrió algo como lo narrado. Miremos también lo nuestro.

Basta de vandalismo

Oportunamente pasé por la plaza San Antonio María Gianelli, ubicada en avenida Libertad entre Colón y Ayacucho. En ella hay juegos y aparatos para hacer gimnasia; en la misma se encuentra enclavada la estatua del santo. Me llamó la atención el faltante de la cabeza y ambas manos. Es dable destacar que es un hecho altamente agresivo y de provocación a la comunidad. Este santo fue el fundador del instituto donde se formaron las religiosas cuyo fin fue siempre el cuidado de los enfermos y la educación en el Colegio del Huerto, uno de los más antiguos de la ciudad. Ellas formaron parte de nuestra historia por su participación en atender los heridos en la batalla de Pavón y en la guerra del Paraguay. Atento a lo manifestado pido que a quien corresponda que repare la estatua, considero que es una mala imagen para la ciudad y para las instituciones que han trabajado tanto para nuestra ciudad.

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