Domingo 22 de Junio de 2008
Por favor señores periodistas, olviden por un momento las dobles intenciones de las partes, es decir del gobierno nacional y de las entidades rurales, y reflejen en sus medios la tremenda realidad que existe actualmente en virtud de que por los hechos que son de rigurosa actualidad se ha cortado la cadena de pagos. Las parvas de cheques rechazados que tienen los bancos repercute en las medianas y pequeñas empresas de todo el país. Estamos viviendo algunos de los mejores cuentos de terror Edgar Alan Poe, pues estas empresas no solamente no pueden vender y no pueden cobrar, sino que deben hacerse cargo de cheques rechazados por los bancos, con sus correspondientes intereses por los descubiertos de cuentas corrientes. Se suman, además, los que recaudan sus viajantes, que son cheques a fecha en reemplazo de los rechazados y que se extienden a 60 y 90 días para su cobro. De manera tal que, como años atrás, nuevamente tienen que recurrir a cambiar esos cheques a fecha en financieras "non sanctas" para poder hacerse de efectivo y así poder pagar sueldos, impuestos, alquileres, teléfonos, combustible, etcétera. Resumiendo: abstenganse por un momento de pensar en favorecer con sus crónicas a algunas de las partes de este conflicto y piensen en nosotros, ciudadanos de esta República, que el único pecado que cometimos fue nacer en este país.
Armando Torres Arrabal
odmortales.blogspot.com