Cartas de lectores

Santiago, hoy y siempre

Un cuerpo yace anónimo entre las aguas y las ramas. ¿Alguien lo puso o llegó hasta allí por el curso típico de los fenómenos naturales que hieren y arrastran? Está ahí. Unos perros lo huelen y lo reconocen.

Lunes 30 de Octubre de 2017

Un cuerpo yace anónimo entre las aguas y las ramas. ¿Alguien lo puso o llegó hasta allí por el curso típico de los fenómenos naturales que hieren y arrastran? Está ahí. Unos perros lo huelen y lo reconocen. Develan el misterio. Responden el interrogante. ¿Dónde está? Ahí. Nada más y nada menos que a 300 metros de aquel lugar en el que el horror comenzó. No muere solo un cuerpo humano porque sí. No se extingue sola una vida. Detrás de ella hay gentes y epopeyas que no nacieron para estancarse en el recóndito codo de un río del sur. Habrá en la procesión interna luchas por causas que el alma que carga ese cuerpo consideraba justas. Causas por las que dar pelea. Hasta el último suspiro y más. Un amigo, un hermano, un coterráneo. Una corrida y una pelea por subsistir que no bastará para hacer perdurar el carretel de los días. Un cuerpo no se tumba anónimo en la vertiente. Esos que intentan presentar como nadies, chillan por ser. Lo buscaban. Casi todos. El murmullo contaba de un alguien sencillo con barba tupida y ojos profundos. Íntegro. Se lo caratulaba bajo el mote de "desaparecido forzado" con toda la implicancia histórico-sentimental que eso implica en una Argentina hoy débil por los avatares de un destino incierto. "Es Santiago". Santiago Maldonado. Un nombre y un apellido que no son sólo eso. La concepción de su identidad y las crónicas que quedaron por contar. Ochenta días de agonía y el ancho duelo del ahora. Que se estampa para hacerse perenne en las sinuosidades de una semblanza que no tendrá fin a pesar del tiempo. Una vela que arde. Los jóvenes y las familias que pueblan las calles. Una flor que no se marchita. Una plaza que tiene que volver a gritar "Nunca más". La reflexión de que fue él y podría haber sido cualquiera que quedó vivo en estas tierras arbitrarias. El silencio hipócrita de los que verticalmente callan y lo encubren todo. El poder de los que controlan que vuelven a tener la autoridad moral para asesinar como perros. La dignidad que se perdió entre camisas sin corbatas, pantalones chupines y zapatos nude. Hay un dolor que vibra en el aire y una angustia que patea en el pecho. Hay una mirada que fija quedará y perforará los amaneceres de los responsables para matar su cinismo. Santiago se encargaba de marcar las pieles para siempre y dejar en ellas estelas de su ser. Asustan un poco las premoniciones y los paralelismos que pueden trazarse ante este desconsuelo. Una sociedad renacerá día a día. Buscará entender. Pedirá justicia. Y tatuado entre la transparencia de cada uno habrá restos de un existir infinito estampado en forma de nombre: Santiago.

Paula Rossi
DNI 37.390.478
Chovet, Santa Fe

Portarse como es debido
Cuando éramos chiquitos nuestros padres nos decían: "Si quieren triunfar en la vida, pórtense como es debido". Los que les hicimos caso, ¿también iremos presos?
Alejo Uribe
DNI 6.259.301

Una época de malas palabras
El clima cambia con los nuevos tiempos de cambios, los que creemos en un verde esperanza, vemos cómo se va transformando todo en amarillo madurado al sol; ya no hablan en los grandes medios de las históricas banderas de los movimientos populares; la desmemoria los consume y vuelven las malas palabras: reforma laboral, represión, mano dura, picanas, desaparición de personas, manuales, cámaras, ciudades sitiadas, y espiadas por un despiadado lente acusador de inocentes y también persecuciones desde redes sociales con los famosos trolls. No reconocen que el autoritarismo es un sistema de gobierno y una doctrina en la que todas las actividades de una sociedad están sometidas a los fines de los dirigentes y de la ideología totalitaria inspiradora del Estado. El voto no da la razón para atropellar con leyes y sacar conquistas históricas para violar derechos humanos, sólo da representatividad, sólo eso. Decía Mario Benedetti: "Cuando creíamos que teníamos todas las respuestas, de pronto cambiaron todas las preguntas". El desamor que impera hoy socialmente donde la distancia en ponerse en el lugar del otro se aleja cada vez más, estas semillas tristemente se siembran desde el gobierno que es el que debería plantear un país solidario y lograr posibilidades para todos, pensar que el otro somos nosotros; cada tema social que aparece, es acompañado por esa separación donde prima la discriminación, rencores, desprecios y odios; construyendo una sociedad en su mayoría partida por la violencia que vemos en todos los ámbitos, hasta se pierde el poder de analizar y reflexionar, obviamente hay una política de manipulación desde los medios. Creemos que es una parte, lo que estamos viviendo como sociedad en este florecer de prejuicios históricos lo supera. Una elección, un problema de tránsito, un partido de fútbol, una idea, es un disparador violento que se masifica, como el personaje de Robert Louis Stevenson (Dr. Henry Jekyll) al tema de los fenómenos de la personalidad escindida y que puede ser clasificada como novela psicológica de horror. Nos cuesta creer como se expresan muchos amigos, conocidos, profesionales y militantes en las distintas redes y mensajes de whatsapp, no son ellos realmente; el pensar distinto no nos hace enemigos, la convivencia es lo colectivo, y a un presidente votado masivamente no le da el derecho de atropellar a los ciudadanos queriendo violar derechos, sino le da la obligación de respetar a mayorías y minorías mas allá de la cultura de sus votantes. El imponer divide y moviliza a los sectores populares, está en el gobierno optar qué modelo de país quiere construir, siempre se está a tiempo políticamente.
Rubén Eduardo Kelo Moreno
DNI 11.741.396

La unidad es imprescindible
Las urnas dieron un mensaje contundente. Cambiemos es hoy la primera fuerza política del país que mira de lejos a una oposición débil y fragmentada. El panorama político se presenta hoy al presidente Macri, el gran ganador, ampliamente favorable. A tal punto que si dentro de dos años se repiten los porcentajes del domingo pasado el presidente logrará tranquilamente la reelección en primera vuelta. El electorado decidió extender un voto de confianza a un gobierno que prometió en la campaña electoral ajuste, ajuste y más ajuste. Evidentemente el pueblo, o, al menos, el 42% que lo votó, le cree, confía en que vamos por el camino correcto, está convencido de que los sufrimientos de hoy son necesarios para garantizar la felicidad de mañana. Con semejante apoyo popular Macri va por todo: aumento de las tarifas, de los servicios, más deuda externa, más flexibilización laboral; más transferencia de recursos de los sectores populares a los sectores más concentrados, en suma. No hay que esperar otra cosa de este gobierno. Es casi un calco del gobierno menemista, cuyos resultados fueron catastróficos. Ahora, la historia se repite. Un gobierno no peronista aplica las mismas recetas económicas menemistas con la promesa de que es la única manera de reinsertarse en el mundo, de ingresar en la modernidad. Más temprano o más tarde, el colapso será inevitable. Para evitarlo es imperioso que la oposición, que representa a la mayoría del pueblo, se una para evitar que Cambiemos continúe en el poder en 2019. Es esencial que sus máximos referentes (Cristina, Massa, Randazzo y los gobernadores opositores que ganaron) dejen de lado sus mezquindades y egos porque lo que está en juego es nada más y nada menos que nuestra supervivencia.
Hernán Kruse

Al ex ministro se le vino la noche
Parecía mentira. Nadie lo podía creer. Ni oficialistas ni opositores habían ensayado esta posibilidad tan tempranera. Pero llegó el día para la República y se le vino la noche al superministro kirchnerista Julio De Vido, quien finalmente se entregó en los Tribunales de Comodoro Py para luego quedar detenido en el penal de Ezeiza a disposición de la Justicia que lo investiga en varias megacausas. Ni el más esperanzado aseguraba que este "intocable" se encontraría tras las rejas como lo está Lázaro Báez, Ricardo Jaime, José López, Milagro Sala y tantos otros integrantes del "staff K". Muchos siguen aún en libertad, como el risueño Amado Boudou o la altanera Cristina Fernández de Kirchner. Tiempo al tiempo. Todo llega. Lo más importante es que la esperanza del pueblo argentino, no sólo sigue intacta sino que se renueva, se potencia cuando ve a una Justicia que actúa ejemplificadoramente en defensa de la República. Hijos de esta renovada esperanza fueron los comicios electorales que dieron el más absoluto respaldo al presidente Mauricio Macri, y es también en esa medida el compromiso que el elenco gobernante tiene entonces para con la ciudadanía toda. El camino a transitar, luego de esta tremenda bisagra que significa la detención del superministro De Vido, no va a ser nada fácil. Se deberá meter el cuchillo hasta el hueso para ir extirpando poco a poco del cuerpo de la Nación todos estos tumores malignos que impidieron el desarrollo integral de un país y que sólo trajeron tristeza y desazón a un pueblo que miraba perplejo la conducta pública de aquel elenco gobernante de la "década robada". Sigamos en este buen sendero, sin prisas pero sin pausas, realizando el valor justicia, y veremos coronada finalmente una República Argentina de la que nos sentiremos orgullosos todos sus ciudadanos y que asimismo servirá de ejemplo para todas las naciones del orbe.
Jorge Enrique Alfredo Yunes

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