Responsabilidad y responsables
Una vez alguien me dijo: tus derechos terminan donde empiezan los del otro. Pero si el barrendero se ríe con ironía cuando le hablás con respeto y sigue sin dar vuelta a la esquina; si el basurero juega a las escondidas y va dejando pistas en la vereda...

Sábado 19 de Enero de 2008

Una vez alguien me dijo: tus derechos terminan donde empiezan los del otro. Pero si el barrendero se ríe con ironía cuando le hablás con respeto y sigue sin dar vuelta a la esquina; si el basurero juega a las escondidas y va dejando pistas en la vereda y en el asfalto; si la Guardia Urbana sale de picnic todos los días y lo deja a San Martín vigilando entre un bulevar que sigue y un don Uriburu que lo auxilia; si un pibe estaciona el auto y despierta a todo un vecindario con Los Palmeras; si cuando uno llama al Comando lo dejan pagando... Pues ciudadanos, no es ilógico que el respeto se haya enfermado y ni el psiquiatra pueda calmarlo. Pero aún así hay que seguir luchando, la supervivencia no es la mejor estrategia, ya es una adaptación genética. Por eso, aunque el muro me siga dando la espalda, con mis 22 años seguiré martillando hasta que mis piernas dejen de ser aplastadas, hasta recuperar los derechos que me han quedado del otro lado.
María Soledad Spensieri
DNI 31.890.210