Domingo 16 de Diciembre de 2007
Oficialistas, opositores, aliancistas, frentistas, independientes, progresistas, tendencias de izquierda y de derecha coinciden en que hay que producir un cambio. ¿Qué es lo que pretendemos cambiar: el modelo de país que nos ubicó entre los 10 primeros del mundo hasta la década de los años 30? Para repartir la riqueza primero es necesario crearla. Con trabajo y dedicación, es la única forma de ser libres. Se ha devaluado la cultura del trabajo, consecuencia del clientelismo político, facilismo iniciado con las cajas PAN, Plan Jefes y Jefas, Plan Trabajar, jubilaciones sin aportes, préstamos sin compromiso de devolución. Se fomenta la cultura de "no hacer nada". El malestar social se manifiesta de muchas formas, a veces al margen de la ley: cortes de calles y rutas, ocupación de plazas, usurpación de propiedades. Nuestro país es potencialmente rico. ¿Cómo se explica que haya un 30% de pobres y un 8% de indigentes? Las condiciones económicas internacionales nos favorecen, se han elevado los precios de la materia prima que exportamos: gas, petróleo, carne, cereales y oleaginosas nos ayudaron a emerger del pozo en que estábamos en 2001. Debemos mirar con esperanza el futuro, pero sin dejar de asumir nuestra responsabilidad. Sólo así será posible que el cambio no se convierta en un buen propósito o una utopía, sino en una verdad tangible y sustentable.
Justo José Porteiro, LE Nº 3.168.106