política

Repartiendo limosnas

Jueves 22 de Julio de 2021

La capacidad de imaginación del presidente de la Nación es notoria. De su propia retórica surge un manantial de buenas intenciones irrealizables, lo sabe, y nosotros los que aún conservamos la lucidez también. Sus comentarios heroicos y osados, repitiendo los mismos argumentos sin pestañar en un tono monocorde y cansino frente a adultos mayores, me hizo sentir vergüenza ajena, su infalibilidad es poco creíble. Sobre todo cuando hizo alarde de un miserable (bono) limosna otorgado por cuestiones electorales y no humanitarias, el mismo es denigrante, indigna, humillante, sobre todo cuando nos toma de bobos. En cuanto a los diálogos con el gobernador de la provincia de Buenos Aires son hilarantes, si la forma de administrar la pandemia es esa estamos en zona de peligro. Quise en un ejercicio de imaginación ponerle seriedad, no se puede; que haya tenido un llamado del furibundo administrador de la provincia preguntando cuándo calculaba domar al virus para excarcelar a los jubilados es patético. ¿Y si prueba con el lenguaje de señas? No se expondría tanto.

Roberto Rubén Sánchez

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario