Recordando al premio Nobel Luis Federico Leloir

Martes 08 de Noviembre de 2022

Argentina tiene grandes figuras. Una de ellas es el médico y bioquímico Luis Federico Leloir, quien entre 1943 y 1984 obtuvo 15 premios nacionales e internacionales, siendo el más importante el Nobel de química de 1970, en virtud de sus investigaciones sobre los nucleóticos del azúcar, un compuesto de importancia en los famosos hidratos de carbono.

Sus conclusiones permitieron desentrañar los detalles de la afección congénita “galactosemia”.

Dios, la vida, el destino o como se quiera llamar, el 6 de septiembre de 1906 en París le jugó una mala pasada a Leloir, quien nació 7 días después que falleciera su padre que había sido operado en una clínica de Francia.

Ya en nuestro país formó parte del grupo de investigación científica que dirigía Bernardo Houssay, quien en 1947 recibió el premio Nobel en medicina. La perfomance de Leloir como alumno en Medicina no fue lo brillante que se esperaba, dado que tuvo que rendir cuatro veces anatomía.

No obstante consiguió doctorarse y comenzó a ejercer como residente y médico interno. Pero tras algunos conflictos se dedicó a la investigación médica. En 1933, bajo la supervisión de Houssay, presentó una tesis doctoral que mereció un premio. Aunque Leloir se especializó en los carbohidratos, decidió que debía completar su formación científica general, y se inscribió en Ciencias Exactas de Buenos Aires y luego en Cambridge (Inglaterra).

En 1943 Houssay fue expulsado por motivos políticos de la UBA y Leloir renunció en apoyo de su maestro.

Viajó a EEUU y regresó en 1945 a la Argentina y creó un equipo de investigación. La Fundación Rockefeller y el Massachusetts Hospital subsidiaron el trabajo de Leloir; Los años y el empeño dedicado a la investigación médica fueron coronados finalmente el 10 de diciembre de 1970, cuando lo galardonaron con el Nobel de química.

Edgardo Urraco