Razones de la violencia
Frente a tanta violencia juvenil, muchas veces culpamos sólo a la indigencia, a la miseria y a la exclusión como causas de las frustraciones y rebeldías. Lo cierto es que también son violentos muchos jóvenes de las llamadas "buenas familias", pertenecientes a clases sociales más elevadas.

Domingo 22 de Junio de 2008

Frente a tanta violencia juvenil, muchas veces culpamos sólo a la indigencia, a la miseria y a la exclusión como causas de las frustraciones y rebeldías. Lo cierto es que también son violentos muchos jóvenes de las llamadas "buenas familias", pertenecientes a clases sociales más elevadas. Creo que en última instancia el problema es siempre la carencia, dado que estos chicos que llamamos ricos y pudientes también son pobres y padecen mucho hambre y frío. Hambre de valores trascendentes, hambre de sentido y propósito para sus vidas; hambre de modelos dignos de imitar, hambre de parámetros y límites éticos; hambre de significación personal, de contención y diálogo familiar; hambre de aceptación y de amor verdadero. En soledad y rodeados de bienes materiales, sufren el frío eterno de lo vano. Y así, junto a los demás, se los encuentra por las madrugadas de los fines de semana formando caravanas de extraños habitantes, con mirada perdidas y sentidos alienados, semidesnudos, degradados, tambaleantes, llenos de alcohol y de tristeza. Son mendigos de los bienes verdaderos de la vida.

Creo que ambos grupos son productos generados por una sociedad líquida, sin consistencia, que ha cambiado lo interno por lo externo, lo profundo por lo superficial, lo esencial por lo banal, las sustancias por la apariencia.

M. Raquel García Flores.

LC 4.628.115