Razón del voto negativo
En respuesta a la carta de Guillermo Amerise, del pasado 17 de octubre, en primer lugar quiero expresarle que siempre es un gusto poder debatir las ideas y propuestas para la ciudad, a través de este medio. En sus consideraciones usted me imputa la decisión de votar negativamente contra el aumento de los taxis.

Lunes 20 de Octubre de 2008

En respuesta a la carta de Guillermo Amerise, del pasado 17 de octubre, en primer lugar quiero expresarle que siempre es un gusto poder debatir las ideas y propuestas para la ciudad, a través de este medio. En sus consideraciones usted me imputa la decisión de votar negativamente contra el aumento de los taxis. Es cierto, nuevamente voté en contra de este incremento y la tarifa nocturna, como también lo hice en el último aumento de colectivos. En ambas oportunidades lo hice por la misma razón: el sistema no funciona y no se da respuestas concretas a los usuarios. En el caso de los taxis, para dar algunos ejemplos, es muy difícil conseguir un viaje, tanto por las noches como los fines de semana y feriados, y complicado, como mínimo, en los horarios pico. Entiendo que usted como taxista piense distinto, pero esta es la realidad que viven diariamente los usuarios, y convalidar un nuevo aumento sin que el sistema alguna vez mejore, sería, en mi opinión, mirar para otro lado. Usted también realiza un paralelo entre su actividad y la mía como concejal y menciona críticamente tres proyectos que oportunamente he presentado. La obligación de contratar un seguro para perros potencialmente peligrosos, un servicio de taxis exclusivo para mujeres y manejados por mujeres y el portaequipaje para la mitad de las unidades que circulan, a fin de transportar sillas de ruedas de personas discapacitadas. Es cierto que ninguno prosperó y usted se refiere a ellos con cierta sorna, pero la verdad muestra que los problemas que se buscaban solucionar siguen estando presentes: por ejemplo, podemos ver a través de los medios de comunicación cómo periódicamente esos animales atacan a personas sin que haya una norma clara que establezca obligaciones especiales a los dueños de un Rotwailer o de un Doberman. Por otro lado, las mujeres, sobre todo las adolescentes, tienen enormes dificultades para movilizarse por la noche y un transporte diferencial sería una solución, como se ha aplicado en otras ciudades del mundo. Y por último, las personas que padecen discapacidades enfrentan diariamente la resistencia de muchos taxistas que se niegan a transportarlas, por no tener lugar para transportar las sillas de rueda en sus baúles, situación que el portaequipaje hubiera resuelto. Con respecto a su opinión referida al sueldo que perciben los concejales, que como bien afirma no fija este cuerpo, quiero decirle que más allá del monto, significa para mí, ante todo, la obligación y el compromiso cotidiano de ganarme ese dinero trabajando. Podrá usted consultar a los archivos del Concejo para comprobar mi asistencia a las comisiones, a las sesiones, la cantidad de proyectos que he presentado, y mejor aún, puede asistir a mi oficina cuando quiera, de lunes a viernes, a partir de las 8. Ese es mi compromiso con mi conciencia, mis hijos y los 55.000 ciudadanos que me eligieron como representante del ARI para cumplir esta responsabilidad.

Carlos Comi,

comi@concejorosario.gov.ar