Querida Graciela Alonso
Querida Graciela Alonso: soy una de esas tantas personas a las que les cuesta decir "te quiero" y con vos tampoco lo hice... ya es tarde. Estarás junto a Dios porque si existe el purgatorio seguramente no has pasado, El todo lo sabe.

Miércoles 20 de Febrero de 2008

Querida Graciela Alonso: soy una de esas tantas personas a las que les cuesta decir "te quiero" y con vos tampoco lo hice... ya es tarde. Estarás junto a Dios porque si existe el purgatorio seguramente no has pasado, El todo lo sabe. Quiero recordarte como esa persona que siempre estaba con una sonrisa, íntegra, solidaria y con la que compartí toda una vida. La esquina de San Luis y Rodríguez, las fogatas y la ansiedad por asar camotes cuando quedaban las brasas, nuestros juegos infantiles, los carnavales que implicaban globos y baldes de agua durante la tarde y por la noche los bailes en algún club, cumpleaños, veranos enteros en la pileta de NOB, el perfume de glicinas al entrar a tu casa, mi risa al ver planchar a tu mamá y vos sabés por qué, los "asaltos", mi casamiento y el tuyo, nuestro primer embarazo juntas y también los momentos amargos que nos tocó pasar en esta vida. Creo que ésta fue tu primera y última enfermedad y a pesar de tanto dolor nunca te quejaste, no molestaste y durante ese tiempo tu voz sonaba como la de la persona más feliz y positiva del mundo. Graciela si existe algo en el más allá quisiera volver a ser tu amiga porque seguramente no cambiarás, seguirás siendo "amiga de tus amigos". Intentaré recordarte con una sonrisa porque sé que así te gustaría que fuese.
Marta Vorraso,
DNI 10.629.344