Viernes 20 de Abril de 2012
Los argentino-irlandeses no celebramos solamente el 17 de marzo. Hay otras fechas que nos traen singular alegría: los 25 años de un proyecto vigente merecen un buen festejo. Los inmigrantes que llegaron al sur de Santa Fe a fines de siglo XIX pensaron que no volverían más a su Irlanda natal y que era tiempo de echar raíces en la verde Pampa Húmeda. Se asociaron, compraron un terreno para nuclearse, y con capilla y salón social iniciaron un largo e histórico camino. En sus patios con jazmines, Santa Ritas y azucenas, surgieron amistades, florecieron amoríos y hasta se iniciaron algunas sagas familiares. Por cierto, no faltaron también algunos desencuentros, pero la buena voluntad hizo que la nave siguiera adelante. En los años 60 un grupo de pioneros decidió crear un colegio, y éste arrancó con sencillos salones finamente separados por biombos, donde jóvenes maestras peinadas a lo Jackie Kennedy daban sus clases en castellano por la mañana, y en inglés por la tarde. Los padres confiaron en esa idea de colegio "católico, bilingüe y mixto", sabiendo que detrás de él había un grupo de personas íntegras que querían dejar como legado los valores de su comunidad. La idea no quedó abroquelada como en un gueto, y el Colegio San Patricio abrió sus puertas a alumnos de distintas procedencia, como sigue ocurriendo hoy en día. Aquellos fundadores no se quedaron quietos, sino que dieron un paso más: imaginaron un ámbito donde pasar el retoño de su vida, un lugar donde encontrarse, o una entidad que simple pero tenazmente diera ayuda a aquellos que lo necesitaran. Así se cristalizó hace 25 años el Hogar San Patricio. Más jóvenes entonces que ahora, nos tocó formar parte de esa comisión donde el ejemplo de aquellos entusiastas hiciera mella y generara un sano contagio. Algunos de esos pioneros hoy siguen brindándose generosos al bien comunitario. Como sabiamente decía Juan Pablo II, "la palabra cunde pero el ejemplo arrasa". Y así las sucesivas comisiones brindaron ayuda a los enfermos, dieron apoyo espiritual a los necesitados, y lograron comprar una pequeña propiedad estratégicamente situada. Hoy se plantean una serie de proyectos que buscan una mayor apertura a la ciudad que nos alberga. Entre éste, aquel y otro mojón han habido -y hay, pasado y presente- actividades culturales, sociales y deportivas que muestran a la comunidad argentino irlandesa en constante movimiento: cursos, revistas, equipos de fútbol, coros, representaciones teatrales, y grupos de danza que abrevan en la cultura tradicional para darle nuevos bríos. Eso sin descontar la misa de todos los sábados que se celebra en la capilla centenaria reuniendo a feligreses sin preguntarles si son o no irlandeses. En memoria de todo esto es que mañana a las 20 rendiremos homenaje a los pioneros y a los socios fundadores de aquella iniciativa con una misa, un acto y posterior cena en las instalaciones de la Asociación Católica San Patricio, Salta 2643. Todos aquellos que quieran adherirse serán bienvenidos.
Jorge Mackey,
(Vicepresidente del Hogar San Patricio de Rosario)