Miércoles 12 de Marzo de 2008
Quiero comenzar aclarando que mis ancestros, tanto por vía materna como por vía paterna, se dedicaron a instruir, proteger y defender a nuestros indígenas. Por lo tanto, es por tradición, por educación y también por convicción que tengo una muy clara posición tomada a favor de nuestras etnias originales. Queda claro, entonces, que no soy precisamente un admirador de Julio Argentino Roca. Dicho lo cual, creo que también debe quedar claro que soy de los que entiende que hay que medir las cosas con una sola y única vara. Existe en Rosario otra calle que lleva el nombre de un personaje de nuestra historia patria, que practicó también el triste deporte de cazar indios: me refiero a Juan Manuel de Rosas. Una valiosa mención de lo dicho, en verdad particularmente siniestra, la encontramos en el interesante trabajo de Charles Darwin, "El Viaje del Beagle". El caso del cambio de denominación de esta calle, originalmente llamada 25 de Diciembre, tiene un par de agravantes. 1) Rosas se dedicó también a perseguir y a exterminar a sus opositores a través de una funesta organización: "La Mazorca". Respecto al reparto de tierras que realizó la Legislatura de Buenos Aires como premio por la eficaz matanza de indios, no estará demás mencionar que Rosas, como Roca, también recibió su parte, con el curioso detalle que el Restaurador no aceptó las que le donaban y las cambió por otras mejores. 2) La denominación original de la calle, 25 de Diciembre, no hace referencia a la Navidad, como suponen muchos rosarinos, sino que recuerda una fecha particularmente cara para los habitantes de esta ciudad. Fue en ese día del año 1851, que el comandante José Agustín Fernández se levantó en contra del dictador J. M. de Rosas y se plegó a un movimiento realizado a favor de Justo José de Urquiza, posteriormente vencedor de Rosas en Caseros. Por lo tanto resulta totalmente absurdo e incomprensible el cambio de denominación realizado por unanimidad por el Concejo Deliberante durante la intendencia de Horacio Usandizaga (o me equivoco y no resulta tan absurdo e incomprensible). ¡Lamentable! ¡Vergonzoso! La demagogia populista en todo su esplendor. Si algo debemos cumplir los rosarinos es devolver el nombre original a la calle 25 de Diciembre, que es como siempre debimos llamarla.
Cristián Hernández Larguía, LE 3.687.935