Cartas de lectores

Por los derechos y la igualdad

El trágico origen del 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer está marcado por la sangrienta y centenaria lucha que hemos dado las mujeres en nuestra búsqueda por la igualdad de derechos y oportunidades.

Jueves 08 de Marzo de 2018

El trágico origen del 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer está marcado por la sangrienta y centenaria lucha que hemos dado las mujeres en nuestra búsqueda por la igualdad de derechos y oportunidades. Año tras año, miles de mujeres de todo el mundo salimos a las calles para demandar nuevos derechos, defender los ya conquistados y luchar contra aquellas leyes que nos discriminan o que rechazan el principio de igualdad de derechos y de oportunidades. En numerosos lugares del planeta las mujeres seguimos demandando derechos básicos, como acceder a la educación, la cultura, el trabajo o la política. Hoy expresamos nuestra voluntad de participar en condiciones de igualdad en sectores en los que tradicionalmente nuestra participación ha sido minoritaria. Hecho que ha transformado la conformación de la familia moderna, influenciada también por los adelantos técnicos y científicos de la humanidad y la revolución industrial. Así, por ejemplo, nuestro papel dentro del seno familiar fue mutando, proyectándonos más allá de los límites domésticos, en fábricas, escuelas, parlamentos y funciones de gobierno y de administración pública y privada. Como consecuencia de ello hemos adquirido conciencia de nuestras capacidades y posibilidades, estudiando y capacitándonos para poder competir con éxito. Paralelamente se realizaron notables avances en el terreno jurídico, alcanzando al presente, en la mayoría, de los países civilizados, la igualdad civil y política con respecto al hombre, el derecho a voto también forma parte de estos logros. En nuestro siglo, la humanidad comienza a comprender que los derechos de la mujer son sólo una fase del problema aún más amplio de los derechos humanos, porque allí donde los hombres son víctimas de la explotación, también lo somos las mujeres. En esta evolución del rol de la mujer, no se puede olvidar la función de madre, para la que estamos natural y específicamente dotadas. Pero, no por ello es menos cierto, que el micromachismo se ha valido de esta condición natural, para justificar la división de roles en nuestra sociedad, entendiendo que hay ciertas cuestiones de las cuales deben ocuparse solamente las mujeres y no los hombres. Y como el aporte femenino, con las cualidades intelectuales y afectivas que caracterizan a nuestro sexo, enriquece a la sociedad, es importante que sepamos valorar y amparar lo que se ve como ejercicio de legítimo derecho, pero que tiene también mucho de abnegado sacrificio. Algo es seguro, de a poco lo instituido como "lo normal" ha comenzado a resquebrajarse. Debemos entender como sociedad, que el feminismo no está en contra del hombre sino a favor de la humanidad. Las feministas no odiamos a los hombres, muchas de nosotras somos esposas, hermanas y madres de varones, simplemente nos queremos a nosotras y exigimos equidad de derechos y libertad. No se lucha sólo contra la violencia física, sino también contra la violencia estructural. Algo tan simple como hablar y expresarnos de maneras diversas costó mucho tiempo. Porque hay costumbres naturalizadas en cómo te tratan, cómo te miran, cómo vos te mirás al espejo. Ser feminista, es advertir que existe una relación de poder desigual entre varones y mujeres, lo cual lo convierte en una injusticia. Para que la discusión en torno a la violencia de género devenga en un cambio social, es necesario que el debate esté en la calle, visibilizar la problemática que padecen muchos hogares es necesario. Y, para eso, el feminismo debe interpelar a personas, que hasta hace poco, no sabían de qué se trataba. Como todos los 8 de marzo, vuelvo a recordar y homenajear a todas mis congéneres que dieron su vida para que nosotras sigamos vivas.
Mónica Zuccarelli
DNI 14704818



Pánico y repugnancia
Sentí pánico y repugnancia al ver como festejaban algunas mujeres de este país, en una ruidosa marcha, la "legalidad del aborto". Pomposamente y sin escrúpulos, le dicen "legal". Solicitan permiso para matar a inocentes desvalidos obtenidos por un irracional acto sexual muy satisfactorio. El deseado acto de placer las convierte en asesinas de niños antes de nacer. También lo solicitan las que cobran planes sociales por embarazo: abortan y vuelven a embarazarse y abortar para obtener dinero cómodamente sin trabajar. En este contexto están incluidas mujeres de muy corta edad. No hay moral, no hay vergüenza, sólo "comodidad" para seguir con la modalidad practicada hace tiempo atrás y lavar sus conciencias que con el paso de los años, ésta, le reclamará justicia por tanto daño. Atentamente.
Paola Lena Riviera
DNI 13.815.412


Hay que salvar al país
Cuando el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, declaró que el gobierno nacional cuenta con pocas herramientas para controlar la inflación cometió un inexcusable gol en contra. Le dio la razón a los contrarios, confirmó la preocupación, soledad e imposibilidad oficial para resolver el candente tema y angustió más a la población que espera un cambio. Estos son momentos muy duros con muchos ajustes, con índices oficiales que escapan a lo previsto. Esta inflación, madre de todos los males, debe revertirse hacia una cifra próxima al dígito. No hay ningún justificativo para que cualquier vestimenta informal cueste 2.000 pesos, o una zapatilla deportiva 1.500 pesos. Un frasquito de edulcorante con stevia de 200 ml. cuesta 77 pesos y al lado otro de 100 ml. vale 84,50 pesos. Un frasco de mermelada de frutilla, bajas calorías, hay que oblarlo 55 pesos, y otra de igual capacidad en vaso plástico resulta 24,50 pesos. No entiendo por qué mis tostadas aumentaron dos veces en febrero sin justificación. En Argentina nos estamos robando unos a los otros, incluido el Estado, pero no sabemos quién empezó la cosa. Habrá que pisar fuerte el freno porque todos los aumentos están injustificados. No existe génesis para esto: acá hay un desplazamiento en cadena para prevenirse, para aprovecharse. Ignoramos si el mal comienza en los productores agrarios, si las fábricas modifican sus precios a entera voluntad, si los transportistas desean cambiar el camión cada temporada, si los comerciantes remarcan como quieren, si los bancos cobran tasas y gastos usurarios, si los impuestos nacionales, provinciales y municipales siempre caen en la perinola del "todos ponen". Solo sé que a este país lo salvamos entre todos o no lo salva nadie.
Rubén Mario Baremberg
DNI 6.012.531

Las bolsas de residuos son públicas
El domingo 4 de marzo, estábamos sentados debajo de un árbol cerca del carrito de comidas ubicado en Costa Alta (al lado del mirador). En el extremo de la sombra de un árbol de allí, vi como personal de limpieza de la Municipalidad, correctamente, limpió el tacho de residuos quitando la bolsa llena y colocando una nueva. Dejando atada sobre la acera la bolsa sucia para que luego la retirara el camión. Siendo las 14, vino personal del carrito y empezó a abrir el mismo, colocando mesas por todo el espacio público. Vi sorprendida cuando el señor del carrito quitó la bolsa recién puesta por la Municipalidad y se la llevó al interior del mismo. Indignada, ante la situación, me acerqué y le pregunté porqué había realizado tal hecho, dejando además sin bolsa de residuales al cesto público, o sea de todos. A lo cual, esta persona me respondió de una forma intimidatoria, invadiendo mi espacio personal. Me senté tranquila alejándome de esa situación. Al instante se acercó nuevamente y comenzó a sacarnos fotos con su celular a mi pareja, a mi auto y mí. No respondiendo nosotros ante esa intimidación. Volvió a acercarse y comenzó a increparme diciendo que él hace 21 años que está en el lugar, que el paga el canon municipal y que tiene todos los permisos de Bromatología al día; esto como muchas otras cosas más contra el municipio y la policía. En todo momento mi pareja le pidió calma y poder dialogar, lo cual fue imposible. El hecho de que, según él, haya forestado esa zona no le da derecho de pertenencia de ningún espacio público, y mucho menos de los insumos que todos pagamos; y menos dirigirse hacia mí en forma intimidante y sacarme fotos. Entre todos deberíamos tener conciencia de lo propio y de lo público, y del respeto hacia los demás. Ningún accionar por más pequeño que parezca es justificado por un mal mayor. Todo comienza por uno.
Andrea Suiffet

Obligación de los gobernantes
Obligación y deber de los gobernantes de la Argentina es darnos el convivir en paz. ¡Basta de vivir enrejados como presos! Queremos poder caminar tranquilo por las calles del país o ciudad donde vivimos. ¡Basta de ser victimas de asaltos, violencia, muertos por delitos! Votamos, pagamos los impuestos, los servicios más caros del planeta. Tenemos el derecho de expresarnos por el bien del ciudadano que vive en la Argentina.
Adrián Luciano Castrege

No descarten a los indefensos
Nadie tiene el derecho de quitar la vida de un niño en gestación porque pueda ser una molestia. Plantean el aborto legal como una solución. Claro que es más fácil esto que legislar sobre la educación para el amor, o sobre la realidad de las empleadas que tienen hijos recién nacidos o las jóvenes que buscan trabajo y quedan embarazadas, o las parejas que en forma inesperada tienen que construir una familia y requieren de una vivienda. Y sobre tantas otras realidades que necesitan contención y apoyo de una sociedad que incluya a todos, y no un turno en un abortario legal, seguro y gratuito. Defender la vida y la familia es pensar políticas públicas para su vital desarrollo, reconociendo que son la base para edificar un país más justo y solidario, donde no se descarten a los más indefensos. Argentina, te quiero provida.
Gabriel Campero

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