Cartas de lectores

Por favor, que alguien nos ayude

Mi hijo, Edgardo Daniel Martínez, DNI 29.415.530, y su esposa Carolina Huerta, DNI 35.584.454, ambos rosarinos viajaron el día 2 de marzo con destino a Cancún, por la aerolínea Aeroméxico; y con fecha de regreso el 20 del mismo mes.

Martes 24 de Marzo de 2020

Mi hijo, Edgardo Daniel Martínez, DNI 29.415.530, y su esposa Carolina Huerta, DNI 35.584.454, ambos rosarinos viajaron el día 2 de marzo con destino a Cancún, por la aerolínea Aeroméxico; y con fecha de regreso el 20 del mismo mes. Por razones de conocimiento público, el 17 de marzo les cancelan el vuelo de retorno. Se dirigen al Consulado de Playa del Carmen, donde les sugirieron optar por Copa, que volvía vía Panamá, y comprar otro vuelo para poder regresar, ya que por Aerolíneas Argentinas no había vuelos disponibles. Otro esfuerzo económico más para volver a casa. Compraron otro pasaje para el 24 de marzo con destino a Argentina. El 20, Copa les canceló el vuelo. Volvieron al Consulado, donde les dijeron que Aeroméxico debía hacerse cargo; y éstos endosan la responsabilidad a Aerolíneas Argentinas. Lo cierto es que nadie les da respuesta. No saben cuándo van a poder volver. Están desesperados. Sin ayuda, sin opciones. Los vuelos de repatriación son una gran mentira. Los pactados para los días 25 y 27 de marzo ya están llenos con pasajeros de esa empresa, sus amigos, contactos y privilegiados (propio de este país). El 23 de marzo arrancó la cuarentena en México. No sabemos a quién recurrir. Entendemos la situación de gravedad y urgencia que todos estamos atravesando, pero estoy desesperada. Recurro a este medio porque ya hemos agotado todas las instancias.

Griselda Gigena

DNI 6.246.224

¿Cómo pudo ocurrirnos algo así?

El planeta ha detenido su giro, y hasta el sol ha decrecido su luz y su misterio, a raíz de un virus microscópico, convirtiendo hasta la vida y la muerte en un vasto enigma. Ahora sí a aquellos que se presumen superhombres, y se jactan de su poder y su soberbia, esta quietud interminable, tal vez, los lleve a pensar que hasta ellos también son nada, nada más que una ínfima célula que ha llegado a estos lares desnudos, y del mismo modo, “desnudos”, desaparecerán para siempre.

Felipe Demauro

DNI 6.072.937

Aprovechar de las pandemias

Que la Argentina padece de una pandemia de políticos ineptos y corruptos desde hace varios lustros, nadie lo duda y nuestra decadencia así lo muestra. Tal vez a usted, señor presidente, le haya llegado la oportunidad (única e irrepetible), inspirándose en el coronavirus, de poner en cuarentena (y para siempre) a muchos de ellos, que al igual que el virus lo pretenden infectar, impidiéndole llevar a cabo sus propósitos, que nos dijo al asumir, tenía para el país. Las acertadas decisiones políticas y anticipatorias que viene tomando ante la inminencia de la llegada del temido Covid-19 han generado una imprevista aceptación y acompañamiento en todo el arco opositor y por añadidura un acercamiento en los márgenes de la grieta que nos persigue y nos impide avanzar. Tomar una medida así lo eleva enormemente en la consideración ciudadana que, seguramente le brindará el apoyo unánime e incondicional que hoy aún no ha logrado. Y nadie podrá acusarlo de desatar un “lawfare”. No lo dude, presidente Fernández, cuando lo que está en juego es el destino de la Patria no existe la traición. La historia argentina tiene guardada una vacante de prócer. La decisión, como todas, no es fácil, ni difícil. Sólo hay que animarse.

Juan José de Guzmán

Estamos a tiempo

Tuve la posibilidad de poder estar en España todos los meses previos al avance de la pandemia que nos aborda. Las medidas tomadas allá para prevenir la enfermedad no fueron claras y suficientes. La sociedad no hizo un esfuerzo tampoco, y ahora es de público conocimiento la situación actual de dicho país. Si hoy, nuestros funcionarios, en conjunto con los que más saben de sanidad, nos dan órdenes para evitar la propagación y el crecimiento del virus, hagámosles caso. Evitemos un futuro peor, incierto, y devastador para nuestro país. Empecemos a construir nuestras bases ahora, y salgamos adelante de esta problemática, que nos servirá para hacernos más fuertes en el futuro. Si todos aportamos nuestro granito de arena saldremos cuánto antes, retomaremos nuestra rutina, y no tendremos que lamentar casos negativos en nuestra vida.

Teo Salim

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