Cartas de lectores

¿Podemos decir felicidades?

El diccionario define la felicidad como el "estado de ánimo de una persona que se siente plenamente satisfecha por gozar de lo que desea, o por disfrutar de algo bueno".

Sábado 05 de Enero de 2019

El diccionario define la felicidad como el "estado de ánimo de una persona que se siente plenamente satisfecha por gozar de lo que desea, o por disfrutar de algo bueno". Esta palabra la decimos y escuchamos muy seguido en días extraordinarios, como en diciembre. ¿Se puede alcanzar la plenitud de la satisfacción cuando vemos a nuestro alrededor tantas necesidades no resueltas, tanta injusticia, tanta cultura de muerte alimentada por la violencia, la inseguridad, el narcotraficante, la desocupación? Los números muchas veces nos hacen olvidar que detrás de ellos hay personas que padecen el dolor de éstos y otros males que muchas veces pueden ser evitados. Se me hace imposible ser plenamente feliz cuando los cementerios están llenos de jóvenes, adolescentes y niños sepultados por el "paco", familias desmembradas por la falta de oportunidades, trabajos y proyectos de vida. Cuando percibo como dice la canción que hay "tanta maldad organizada, tanta corrupción sistemática". Me indigna la cantidad de corruptos inoperantes, representantes que solo representan sus miserables y mezquinos intereses, gobernantes que no nos gobiernan, dirigentes que no nos dirigen, políticos que llegan a la política no como un puesto de servicio sino como un lugar del cual poder servirse. ¡No puedo ser feliz cuando el hambre y la sed de poder y dinero de unos pocos es la pobreza, la miseria y la exclusión de tantos y tantos! ¡Cuándo en el país del pan hay niños que lloran de hambre! ¡En un país rico al que la corrupción y la ineptitud han empobrecido! Deseo el bien para el otro, que todos deseemos la inclusión del excluido. Entiendo la felicidad cuando logro trascender mas allá de mí y hacer algo por pequeño que sea para que el otro sea mas digno, más feliz. No hay pobre, que no tenga algo para dar y en el dar hay felicidad. No hay rico que no tenga algo que recibir y en la humildad de sentirnos necesitados de los demás, también nos hace felices. Entonces sí ¡Felicidades!

Juan Carr, Macri y Bolsonaro

Muy loable lo de Juan Carr, de Red Solidaria, sobre todo aquello que contribuya a mejorar la calidad de vida de los pobres. Según sus propios guarismos hay 10 millones de ellos, una verdadera catástrofe humanitaria en un país de 44.7 millones de habitantes. Lo paradójico es que en Brasil el presidente entrante, con quien comulgo por ideales parecidos y empatía militar, combatirá la pobreza con un férreo control de la natalidad, al menos es lo que dijo como una acción más de su gobierno. Medida, entre otras, que nosotros por compromisos políticos sociales y falta de decisión no somos capaces de tomar. Tuvimos una administración que a gusto de la Iglesia generó grandes rebaños para la tarea pastoral y los primeros para conseguir votos estomacales, así andamos con rumbos inciertos y a los tumbos. Certificó que la pobreza extrema conlleva el riesgo de promover la delincuencia, también es cierto que nunca se conformará la necesidad de no poder producir los suficientes recursos con el fin de que se termine la misma. El señor Juan dice tener 50 personas en su red para distribuir los magros recursos del Estado, deberían prevenir el origen de la explosión demográfica en la base de la pirámide social, sería más congruente, efectivo y menos hipócrita, dejaríamos de aportar chicos estructuralmente pobres al sistema. Nadie quiere hablar de esto. No es una postura anticristiana es la realidad, peor es traer niños al mundo para que sufran y mueran de hambre.

DNI 8.634.022

La fortaleza del gobierno

Se termina un año complicado en Argentum, un país lleno de dudas. Un gobierno elegido democráticamente donde todos pensamos que iba a hacer las cosas bien en la parte económica y no tanto en la parte política. Mientras tanto, y dentro de intentos de operaciones raras como el caso Maldonado, intentos de golpe como las 14 toneladas de piedras o como el golpe económico con el dólar, en un país regulado durante 70 años por el peronismo, el gobierno puede ser el primero no peronista en terminar un mandato. Eso habla de fortaleza del gobierno, nunca fue fácil frenarlos a "los muchachos peronistas" en sus intenciones. Seguimos con los medios opositores hasta que vuelvan los sobres y encontramos en las redes sociales, lo más fuerte democráticamente en este país, que no pueden ser manipuladas. Y las redes sociales indican que este gobierno sigue ganando las próximas elecciones. En este país lleno de incertidumbres y dudas, lleno de incoherencias, lleno de frustraciones, lleno de locuras varias, logramos una certeza, o dos, a saber: que el kirchnerismo fue el gobierno mas corrupto de la historia mundial y que no van a volver a gobernar.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

script type="text/javascript"> window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({flush: true});