Miércoles 02 de Noviembre de 2022
Con relación a los desagradables sucesos en los alrededores del estadio de NOB con motivo del encuentro por Copa Argentina quiero destacar la repetida ausencia primero y oportunismo después del poder de policía que debe y tiene que ejercer la Municipalidad de Rosario.
Convivimos con la “extorsión” de la que somos víctimas quienes visitan la ciudad como los que habitamos en ella de los denominados “trapitos”, verdaderos profesionales del apriete que llevan adelante su “trabajo” con la complaciente inacción de los organismos oficiales y la anuencia obligada de los damnificados de turno.
Esta vez no fue la excepción, e hicieron gala de su organización mafiosa manifestando que eran parte de la barra de Newell’s , frase que expresa una connotación particular dando a entender que son “tipos pesados”.
No hubo prevención ni operativo alguno que organice la llegada y estadía del público. Esperaron que la gente esté mirando el partido para ahí sí realizar un show de multas, provocando la ira de los visitantes cordobeses.
Paulo Villar