Pequeña obra, pero de gran impacto
La Municipalidad de Rosario es permanentemente criticada por temas como veredas, baldíos, zanjeos, iluminación, obras en construcción, ruidos molestos, basurales, estado de la peatonal y baches. Generalmente, tales críticas son justas. Sin embargo, dentro de ese deficiente marco urbanístico...

Martes 13 de Mayo de 2008

La Municipalidad de Rosario es permanentemente criticada por temas como veredas, baldíos, zanjeos, iluminación, obras en construcción, ruidos molestos, basurales, estado de la peatonal y baches. Generalmente, tales críticas son justas. Sin embargo, dentro de ese deficiente marco urbanístico, hoy quiero señalar una acertada realización vial llevada a cabo por el gobierno municipal. Una obra sencilla y útil cuya concreción no presentó grandes inconvenientes ni demandó una ingente suma de dinero, pero que fue el resultado de hacerse eco del sentido común; de la imaginación de los vecinos, para dar respuesta a una solicitud de larga data. Me refiero a la apertura del bulevar Rondeau a la altura de la calle Superí, con lo que se logró un cómodo giro a la izquierda para ir desde Superí al norte de la ciudad. Estos trabajos fueron hechos a partir de esa útil herramienta de gestión denominada Presupuesto Participativo. Debo confesar que cuando leí las características del proyecto en la revista de la Unión Vecinal de Alberdi, creí que se trataría de una de las tantas buenas ideas que duermen el sueño eterno de la no ejecución. Felizmente me equivoqué; y espero que otras pequeñas grandes obras (semáforos, aperturas de calles, plazoletas) sigan realizándose.

 

Edgardo Urraco