Viernes 29 de Febrero de 2008
Muchos años atrás se hacían reuniones de seguridad en escuelas, clubes y vecinales (hoy no se hacen más) y se pedían que entreguen tres motos a las comisarías, para que dos juntas patrullasen la zona y una quedara en la seccional de repuesto. Hoy las calles centrales que dividen las zonas están siendo vigiladas por dos agentes jóvenes, un caballero y una dama y además los comerciantes del barrio contratan a un policía fuera de servicio para que cuide sus cuadras, pero las zonas aledañas quedan desprotegidas. Hay comisarías que tienen una jurisdicción muy grande y falta de personal y móviles para poder atender como debería ser. Mientras tanto, la gente vive con miedo detrás de las tejas de sus casas, viendo en nuestro diario y escuchando por los medios radiales y televisivos todos los delitos diarios que se cometen. Creo que si la gente viera circular motos con agentes se sentiría más tranquila y segura. La función de las motos es recorrer las zonas y detectar algún acto delictivo y de inmediato comunicarse con los comandos, que al instante llegan al lugar. Otro detalle es que las motos pueden ingresar donde a los móviles les es difícil. No digo que con este control se vayan a eliminar los delitos pero creo que va a mejorar mucho, quizás si se ve un buen resultado se prosiga y se aumente este control. Pero empecemos haciéndolo. Tengo 83 años aquí en mi barrio, el cual vi crecer y creo que lo conozco bien.
Francisco A. Granados, DNI 5.958.940