Miércoles 01 de Octubre de 2008
La doctrinaria política neoliberal de las últimas décadas es la irónica contracara del hípersalvataje financiero generado por Estados Unidos y sus socios europeos por estos días. Es posible realizar una analogía entre lo sucedido en la economía mundial y una familia "liberal", en donde los padres, en pos de la "fecunda" libertad de sus hijos, los dejasen crecer con escasas intervenciones y reprimendas, es decir, caóticamente. Dado que casi toda la estructuración subjetiva del hombre, pasa por la disciplina, y por la inclusión de valores, afectos, categorías, cualidades y conocimientos, en la dura e inexorable marcha civilizadora y de culturización que emprendimos al nacer. Con el tiempo, esos permisivos progenitores de nuestro relato (aunque muy habituales en esta era de vientos neoliberales), probablemente podrán comprobar, frente a las conductas cada vez más desproporcionadamente irresponsables y hasta trágicas de su malograda prole, la grave falla en que incurrieron al minimizar la indispensable función socializadora, que de haberse jerarquizado, seguramente habría corregido a tiempo las incipientes tendencias negativas de sus hijos. Por consiguiente, ¿no hubiese sido mejor para los padres del ejemplo, como para los estados afectados por la actual crisis, haber puesto en su momento los necesarios límites a sus hijos, o a las empresas, respectivamente? No hay que olvidar que etimológicamente "padre", "patrón" y "patria" tienen un origen común, y por ende, es esperable y necesario que tanto los padres como los gobernantes cumplan con la "función directriz" que el sabio significado de dichas palabras les tiene reservado.
Jorge Ballario (Marco Juárez), jballario@coyspu.com.ar