Sábado 16 de Febrero de 2008
Siempre trascienden las noticias sobre policías corruptos, son contadas las ocasiones donde se da a conocer el buen accionar de agentes que trabajan honestamente, que por cierto son muchos. Hace unos meses que intento abrir un negocio donde fui víctima de varios robos. Días pasados sucedió el último, en el cual un sujeto se introdujo en el local que se encontraba cerrado, ya que me hallaba trabajando en un cuarto posterior al mismo. Al ingresar al local veo al individuo que ya había tomado mercadería para llevársela. Comienzo a gritar pidiendo ayuda, se produce un forcejeo con el ladrón, que lograba salir del local y escapar en bicicleta. En ese momento un oficial que se encontraba de franco, pasaba con su auto particular y persiguió al ladrón y logró detenerlo a unas siete cuadras del lugar. De ese hecho tuve conocimiento después, cuando una camioneta de la policía con el ladrón detenido llegó al local junto con el oficial que actuó. Muchos dirán que hizo lo que corresponde, pero como ya sabemos, no siempre ocurre "lo que corresponde". Por eso quiero destacar la acción del oficial Mario Romano, quien estando de paseo no se olvidó de que es policía y está al servicio de la comunidad. También quiero destacar la atención de parte del personal de la comisaría 2ª, donde se asentó el procedimiento. Estando allí me entero que el ladrón contaba con antecedentes y que había estado detenido en Coronda. Ahora pregunto a los señores legisladores: ¿para cuándo leyes que protejan a los ciudadanos? Porque con leyes en donde por un artículo u otro, individuos como éstos quedan en libertad, el correcto accionar de oficiales como Romano o el correcto proceder de los que intentamos hacer lo que corresponde queda sin efecto.
Miriam S. Bruno
DNI 18.501.223