Jueves 03 de Julio de 2008
El año pasado, tras el acampe de la Corriente Clasista y Combativa (CCC), la Municipalidad tuvo que desembolsar 30 mil pesos para reponer el mobiliario urbano destrozado. Este año, tras la nueva protesta, la Municipalidad debe abonar 50 mil pesos para realizar nuevamente las reparaciones debidas a la plaza San Martin. Obviamente, este dinero sale de los bolsillos de todos los rosarinos. Ahora bien, ¿por qué la Municipalidad permite que se puedan realizar protestas en cualquier lugar de la ciudad? La ciudad de Rosario es tierra de nadie, y encima que falta presupuesto hay que estar arreglando lo que las protestas ocasionan. Es hora de que se ponga fin a cualquier tipo de reclamo que afecte a la ciudadanía, ya sea directa o indirectamente.
Javier Manzur,
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