Otra maniobra de distracción
En una maniobra que sólo un desprevenido puede no reconocer como de distracción, el poder político trata de instalar un tema en la sociedad.

Viernes 08 de Agosto de 2008

En una maniobra que sólo un desprevenido puede no reconocer como de distracción, el poder político trata de instalar un tema en la sociedad. Para distraer a la opinión pública sobre los efectos negativos para el gobierno de temas como la inflación, la inseguridad, la falta de actividad y de futuro, se centra la atención sobre la despenalización del uso y tenencia de droga. Es tan grande la necesidad de los políticos de alejar al ciudadano de la realidad que están por cometer otro error más (¿y van?). En su disminuida visión, olvidan que al despenalizar el consumo y tenencia de droga envían a la sociedad un mensaje aterrador. Creo que no entienden, o lo que es peor, no tienen la capacidad de visualizar que esta medida es un premio para el transgresor y un claro reconocimiento de que el que cumple con las leyes está equivocado (por no nombrarlo de otra forma). El Estado no necesita esta medida para controlar el comercio de la droga. Lo que necesita el Estado, o mejor dicho la corporación política, es una gestión eficiente. Si un violador y asesino múltiple consigue que un juez de garantías (menor de 40 años) le conmute la pena, qué le puede hacer a un drogadicto/vendedor. En el último de los casos, sean serios y utilicen el artículo 40 de nuestra carta magna y consulten al pueblo si desea o no despenalizar la droga, luego continúen.

Julio R. Sánchez, DNI 6.043.532