Cartas de lectores

Nueva normalidad, ¿verosímil?

Esta ciudad luchadora, preparada para enfrentar cualquier ataque natural y hasta el execrable Covid-19, demuestra su capacidad de gestión e implementación hasta este momento.

Lunes 13 de Julio de 2020

Esta ciudad luchadora, preparada para enfrentar cualquier ataque natural y hasta el execrable Covid-19, demuestra su capacidad de gestión e implementación hasta este momento. Las condiciones parar prevenir el contagio han sido exitosas. Renuevo mi homenaje a todos los trabajadores de la salud. Lamentablemente, desde los centros gobernantes de este país, tan golpeado, ya se planifica una "nueva normalidad". Cuando todavía quedan tantas investigaciones, tantas precisiones, tantas respuestas acerca de esta enfermedad inestable y resbaladiza. La OMS sigue insistiendo en los rebrotes. No se puede predecir qué ocurrirá después del 17 de julio. El ministro de Salud de la provincia de Buenos Aires sostuvo que la apertura del Amba sería un descontrol, un desastre, "un estallido" para Córdoba y Rosario. Este monstruo aberrante no ha sido estudiado, aún, con la profundidad necesaria para hallar una solución y acabarlo. Entonces, ¿se puede hacer futurología y pensar en normas que tal vez nunca podremos llevar a cabo? Lo inmediato, urgente, es elaborar nuevos cuidados para protegernos de los amenazantes e irresponsables invasores, no esenciales, capitalinos, bonaerenses, chaqueños, riojanos. Instamos enérgicamente a las fuerzas de control a defender las entradas a Rosario y preservarnos de un contagio masivo e incontrolable. Pensar en una "nueva normalidad" no ayuda, sino distrae y no da lugar a encontrar soluciones que apunten a la realidad inmediata. Considero que la atención, más allá de lo que realiza la Secretaría de la Salud Pública en esta ciudad, debe estar en esos controladores que, en ocasiones, han permitido que llegaran personas de lugares con circulación del virus, sin exigir la cuarentena. En este tiempo, todavía de cierto aislamiento a pesar de estar en fase 5, debemos abocarnos a encontrar estrategias para salir con responsabilidad, respeto y cuidado hacia el otro.

Mabel Martínez

Podrían haber sido salvados

El jardín de infantes de Verónica podría haber sido salvado, el restaurante de Roberto, el bar de Mariano, el centro de estética de Luisa, el gimnasio de María, la fábrica de Lucía, el negocio de ropa de Charly. Emprendimientos que han ido cerrando, sueños que agonizan y que mueren. Tristeza y desolación para rosarinos creativos, honestos y perseverantes. Personas que, a pesar de tanto maltrato y saqueo por parte de una clase política insensible y egoísta, sigue pensando en generar riqueza genuina, en mejorar a la ciudad, en dar empleo y ofrecer servicios. Cuando comenzó la cuarentena escribí una nota en este medio donde sugería la reasignación de partidas y fondos públicos para evitar que tantos vecinos cerraran sus empresas o microempresas. Nada o muy poco se hizo al respecto y a la vista están los dolorosos, los desgarradores resultados. No hacía falta mucho, simplemente un poquito de solidaridad, una dosis mínima de empatía y de coraje. Estoy absolutamente seguro que en otros tiempos de nuestra Rosario hubiera surgido espontáneamente una actitud comprometida y solidaria por parte de aquellos que cobran sus sueldos a partir de las decenas de impuestos que pagan aquellos mismos ciudadanos afectados por esta crisis. Pero ello implica tener incorporada la idea de que el funcionario es, ante todo, un servidor público, que se debe a la sociedad y en estos días aspirar a ello pareciera ser prácticamente una utopía.

Miguel Culaciati

Los médanos de la costa

Si yo fuera Raverta, titular de la Anses, no dudaría un instante en enviarle la citación de cobro de su jubilación a los médanos de la Costa, que fue la que él dio en más de una oportunidad como domicilio. De no poder constatar que el señor Amado Boudou vive allí, ordenaría que sea anulado el pago. De paso, como directora de un organismo nacional elevaría (a través de los abogados de la Anses) un pedido ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación para que se expida si deja firme la sentencia condenatoria que pesa sobre sus espaldas en dos instancias o la dejará como herencia, para la nueva Corte una vez que se termine de definir cuál es el número de miembros necesarios para licuar la opinión de los actuales cinco miembros.

Roque Villazán

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